'La generación like', o cómo combatir las amenazas y la sobredosis de multipantalla en niños y adolescentes

Escritor y experto en el ámbito digital, Javier López Menacho lanza una guía para orientar a las familias ante las amenazas de las redes sociales. "El autocontrol es clave, yo mismo me impongo espacios de reposo digital", reconoce

Javier López Menacho, en una imagen de archivo.
Javier López Menacho, en una imagen de archivo. MANU GARCÍA

Javier López Menacho (Jerez, 1982) lleva meses estudiando a fondo las amenazas que representa la era tecnológica, y especialmente el campo de minas de las redes sociales. Hijos enganchados a la multipantalla y padres y madres que no saben cómo atacar la situación. El escritor y social media manager, afincado en Barcelona, acumula años trabajando en este campo para diversas empresas y, siendo juez y parte, tampoco oculta que, en sus relaciones con el ámbito digital, “en casa del herrero, cuchillo de palo”. “El autocontrol y la autoconciencia son claves, y también el acuerdo con quienes nos rodean para poner unos límites a las pantallas. Yo no solo tengo que imponerme espacios de reposo digital y desconexión, sino que me lo tengo que recordar continuamente. El autocontrol es una de las grandes claves de este libro”, cuenta al otro lado del teléfono, en conversación con lavozdelsur.es.

Por una mezcla de su experiencia y su afán investigador en cuestiones digitales se ha lanzado a escribir una guía práctica para madres y padres en la era de la multipantalla. Su último manual, La Generación like (Catarata, 2021) da la bienvenida al lector con una cita de Einstein, “temo el día en el que la tecnología sobrepase nuestra humanidad”. La sensación a menudo es que ese día ya ha llegado. ¿Cómo dar marcha atrás en esta distopía? Hace un año, su obra de ficción El profeta hablaba precisamente de un gran apagón tecnológico donde, oh sorpresa, éramos capaces de sobrevivir a la pérdida de conexión. En pandemia, donde precisamente se ha multiplicado el consumo digital, López Menacho lanza recomendaciones para evitar que la hiperconectividad nos consuma, esencialmente a los más jóvenes, cada vez menos capaces de levantar la cabeza de la pantalla y con cada vez más zonas de sombras cada vez que abren cualquier aplicación social.

Con el ánimo permanente de “ni demonizar, ni mitificar” la tecnología, el autor no solo aborda claves para evitar trastornos asociados a la adicción al móvil o al hipernarcisismo virtual, sino que también sumerge en conceptos que poco a poco, y por desgracia, se han ido haciendo cada vez más familiares: grooming, sexting, trolling, cyberbullyng Cuestiones que en muchos casos acaban en la vía penal y que a menudo desbordan a las madres y padres de menores vulnerables en las garras de los ciberdelincuentes. “Quería hacer útil, que impactara en la sociedad, y este libro está muy enfocado a que las familias tengan conocimientos generales de todo lo que pasa a nivel tecnológico y en relación con las pantallas. Hay que entender los problemas, el mapa de la relación de los adolescentes con las pantallas, y tener una hoja de ruta para buscar soluciones”, desgrana este especialista en comunicación y reputación digital.

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'La generación like', el último ensayo de López Menacho. 

En este ensayo que persigue, más allá de la radiografía estadística, instaurar tareas para conseguir hábitos saludables en el terreno digital, López Menacho lo mismo da pautas a seguir si hay un adolescente enganchado a las apuestas, ante un caso de acoso escolar a través de las redes sociales, o si simplemente hay una barrera comunicativa con nuestro hijo o hija. “El libro —explica su autor— plantea conocer la problemática y ofrecer posibles soluciones. El propósito es muy amable y pedagógico, pero también intervencionista y ambicioso: hablar de las pantallas y ver qué soluciones hay para crear un marco de convivencia digital muchísimo más sano para las familias”.

Las primeras reacciones al libro no se han hecho esperar. “Hay una comunidad educativa muy fuerte de padres, madres, AMPA… con unos lazos muy fuertes entre ellos, y es muy agradecida. El libro corre por esa comunidad, la gente se lo recomienda, y esta comunidad de lectores es muy agradecida y mola un montón”. Y eso que poner frenos a la pantalla, en estos tiempos, es muy impopular: “La gente entiende cada vez más que esto necesita explicaciones y soluciones. Los niños no se enganchan a TikTok de manera natural, hay un montón de ingenieros de software, de aplicaciones… hay mucha inteligencia colectiva detrás intentando captar la atención y convertirte en un dato o en un posible comprador o vendedor de productos haciendo acciones que les interesa. La lucha digital es muy desigual porque al otro lado de eso hay gente vulnerable que navega alegremente sin ser consciente ni informarse”.

López Menacho ya abordó en anteriores trabajos vinculados con las nuevas tecnologías y las redes sociales cómo solventar crisis reputacionales en la era digital (SOS, 25 casos para superar una crisis de reputación digital) o, más recientemente, otro ensayo donde ponía en cuestión la fiebre del oro de las empresas tecnológicas (La farsa de las startups). Ahora su propósito se centra en las familias y en los conflictos y amenazas que surgen en torno a un dispositivo electrónico, ya sea móvil, tableta u ordenador que cada vez cae en manos de menores a una edad más temprana.

"Hay muchos peligros y combatirlos requieren de mucho diálogo entre padres y niños, de mucha cultura del acuerdo"

“En casi ningún país del mundo cumplimos casi ninguno de los marcos que aconsejan los expertos en estos temas, ya que a nivel general se dice que hasta los 15 años no es conveniente que los adolescentes tengan un móvil, y eso no se cumple en ninguna parte, como tampoco se cumplen las horas máximas que hay que estar delante de una pantalla. A partir de aquí, siendo conscientes de eso, la recomendación pasan por el autocontrol, siendo la edad ideal para tener un móvil cuando el adolescente es capaz de distinguir los peligros y las oportunidades que tiene el ámbito digital”. “Hay que ir acompañándoles en todo momento hasta que los veas preparados y, sobre todo, educar en el ejemplo. No soy partidario de las prohibiciones, sino que se vincule a la edad de madurez de los adolescentes”, apunta sobre un capítulo dedicado esta cuestión que titula Consejos vendo que para mí no tengo.

La distorsión de la escala de valores a golpe de ‘me gusta’, la permanente exhibición pública que a veces muestra la más absoluta intimidad, la falsa sensación de mundo feliz a nuestro alrededor que lleva a la frustración, el deseo constante de agradar… todo puede llevar a un adolescente a una percepción a años luz de la realidad, por no hablar del ciberacoso escolar (lo que antes duraba las horas electivas ahora se alarga a casi las 24 horas) o el ciberembaucamiento que representa el grooming. “Las amenazas son las mismas que existen fuera, pero trasladas al ámbito digital y potenciadas. La pederastia, por ejemplo, tiene un vehículo mucho más fácil y afinado para acceder a los niños bajo el anonimato. O cuando un niño da sus datos, no solo son sus datos, sino a menudo también los de su familia. Hay muchos peligros y combatirlos requieren de mucho diálogo entre padres y niños, de mucha cultura del acuerdo. Internet no es solo un nicho de oportunidades, sino que hay que protegerse de las muchas amenazas que representa, y supervisar y limitar mucho los usos de los móviles de un niño o un adolescente”, sintetiza López Menacho, quien opina que “la mejor prevención, más que el veto parental, es la educación, el acompañamiento y la conversación”.

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