Juan Carlos I aterrizó este domingo en España tras haber cancelado su viaje a Sanxenxo (Pontevedra) el pasado mes de marzo, donde tenía previsto participar en una regata organizada por el Real Club Náutico, debido a la guerra en Oriente Medio. Su regreso coincidió con la reaparición del torero Morante de la Puebla en la Maestranza de Sevilla, evento que atrajo la atención tanto del público como de los medios.
El emérito presenció la corrida acompañado por su hija, la infanta Elena, y por dos de sus nietos, Victoria Federica y Felipe Juan Froilán. Su presencia generó ovaciones desde su llegada a la plaza, incluyendo su entrada por la Puerta de los Maestrantes y cada uno de los brindis que los toreros le dedicaron durante la jornada, hecho que contrasta con las redes, donde se han visto grandes críticas. El cartel incluía a figuras destacadas, y la expectativa estaba centrada en Morante, quien regresaba tras haberse retirado temporalmente en Madrid hace algunos meses.
Una de las imágenes que más polémica ha suscitado fue la fotografía que muestra a Juan Carlos I junto a Morante de la Puebla, Roca Rey, David de Miranda, sus respectivas cuadrillas y su hija en una sala decorada con retratos reales. Euprepio Padula se refirió a la instantánea en su cuenta de X, asegurando que "forma parte de una estrategia del emérito para hacer daño a Felipe VI". El periodista añadió: "No puedo expresar de otra forma el significado de una foto que se ha realizado sin ningún asesoramiento en términos de comunicación o asesorado por los peores".
El regreso a Sevilla
El padre del Rey llegó a Sevilla al mediodía en un vuelo privado desde Abu Dhabi, donde reside habitualmente desde el verano de 2020. Tras dejar su equipaje en un hotel céntrico, se desplazó a Pineda para almorzar con familiares y amigos antes de acudir a la plaza. La presencia del emérito coincidió con el inicio de la Feria de Abril y compartió protagonismo con los toreros durante la corrida, que se desarrolló con gran expectación.
A la conclusión del evento, Juan Carlos I posó para fotografías con los toreros y sus cuadrillas, en un gesto registrado por Lances de Futuro, la nueva empresa al frente de la Maestranza. Las imágenes reflejan la presencia del emérito acompañado de la infanta Elena, consolidando un regreso a la plaza sevillana que no se producía desde hacía una década.


