Las familias andaluzas del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) han decidido dar un paso al frente. El Movimiento de Familias Andaluzas por los Derechos del Alumnado NEAE ha anunciado el calendario de movilizaciones que llevará a distintas provincias de Andalucía a lo largo del mes de abril. El objetivo es visibilizar la situación que atraviesan miles de niños y niñas y hacer públicas sus reivindicaciones para que se garantice una educación “inclusiva, accesible y digna”.
Detrás de esta iniciativa están familias que aseguran haber vivido en primera persona episodios de "desprotección", escasez de recursos y una falta de apoyos adecuados en numerosos centros educativos andaluces. Según explican, esta realidad está teniendo consecuencias directas en el bienestar del alumnado, en su proceso de aprendizaje y también en su igualdad de oportunidades dentro del sistema educativo.
Las familias que impulsan este movimiento recalcan, además, que se trata de una iniciativa “de familias para las familias”. En ese llamamiento quieren implicar al conjunto de la comunidad educativa. Por eso, invitan a sumarse a madres, padres, alumnado, docentes, profesionales de apoyo, asociaciones y a cualquier persona comprometida con la defensa de los derechos de los niños y niñas.
Primeras protestas
Por el momento, ya hay varias fechas confirmadas dentro de ese calendario de protestas. La primera movilización anunciada tendrá lugar en Jerez, el 18 de abril. Después será el turno de Almería, el 19 de abril, mientras que Málaga acogerá otra de las convocatorias el 26 de abril. El movimiento ha precisado también que otras provincias darán a conocer sus fechas “próximamente”.
Las familias convocantes insisten en que todas estas acciones tendrán un carácter pacífico y reivindicativo. A través de ellas, quieren trasladar a las administraciones educativas la necesidad urgente de incrementar los recursos humanos especializados, garantizar apoyos suficientes y estables en las aulas, asegurar la presencia de personal cualificado en todos los centros y evitar situaciones que, según denuncian, terminan derivando en vulneraciones de derechos del alumnado NEAE.
Junto a todo ello, el movimiento sitúa en el centro una exigencia de fondo: "avanzar hacia una escuela pública inclusiva, accesible y respetuosa con la diversidad". Las familias dejan claro que no se quedarán ahí. Según afirman, seguirán promoviendo acciones y movilizaciones hasta que se produzcan mejoras reales y efectivas en la atención educativa que reciben sus hijos e hijas.
