La muerte de Juan Esteban Rubio en Valladolid, de 18 años, apuñalado tres veces en el tórax presuntamente por un menor de 13 años, ha abierto una investigación marcada por la gravedad de los hechos y la edad de los implicados. La principal hipótesis apunta a una posible represalia vinculada a bandas latinas, en concreto a que la víctima estaría intentando abandonar Dominican Don´t Play, una de las organizaciones juveniles más conocidas y consideradas peligrosas en distintos países.
El crimen tuvo lugar el pasado viernes en la capital vallisoletana. Según las primeras líneas de investigación, el ataque podría haber sido un encargo ejecutado por el menor, que habría asestado las puñaladas mortales cuando el joven trataba de desvincularse de la banda. Los investigadores trabajan ahora para esclarecer el contexto exacto en el que se produjo la agresión y determinar si existió planificación previa.
La Policía Nacional mantiene abiertas las diligencias para aclarar cómo se desarrollaron los hechos, cuál fue el desencadenante y qué grado de participación tuvieron otras personas. Además del menor de 13 años, se investiga la posible implicación de otra menor de 14 años, así como la de una mujer adulta. La legislación vigente impide imputar penalmente a los menores de 14 años, circunstancia que condiciona el alcance judicial del caso.
Investigación abierta y conmoción institucional
El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, expresó su repulsa ante el "terrible" suceso. El regidor trasladó "nuestro pésame a la familia del menor víctima de la violencia indeseable" y añadió: "¡Nunca admitiremos actitudes violentas y menos entre los jóvenes!".
La víctima era portero del club de fútbol Juventud Rondilla, que manifestó públicamente su dolor por la pérdida. "Es un día muy triste para la familia del Juventud Rondilla por la pérdida de uno de nuestros jugadores con tan sólo 17 años. Vuela alto campeón. Nuestro mas sentido pésame para toda su familia".
