Un incidente insólito alteró la normalidad del Aeropuerto de Valencia en la tarde de este domingo 1 de febrero. Un hombre de 24 años logró subirse al techo de un avión que se preparaba para despegar rumbo a Ámsterdam, una acción que obligó a activar los protocolos de seguridad y acabó provocando retrasos de más de dos horas en el vuelo afectado.
Los hechos se produjeron pocos minutos antes de las 18.00 horas. En ese momento, el individuo consiguió acceder a las pistas y encaramarse al techo de un Airbus A320 de la compañía Vueling con destino a la capital neerlandesa. El avión tenía prevista su salida a las 18.35 horas, pero la situación obligó a detener por completo la operativa mientras se evaluaba el alcance del suceso.
Según recoge Las Provincias, desde el aeropuerto se dio aviso inmediato a la Guardia Civil, que se desplazó hasta el lugar para controlar la situación. Los agentes del instituto armado intervinieron para que el hombre bajara del avión, algo que finalmente se logró sin que se produjeran daños personales. Tras la actuación policial, la Guardia Civil solicitó la presencia de una ambulancia para atender al individuo.
Fue trasladado a un centro hospitalario
El hombre fue trasladado a un centro hospitalario, donde quedó ingresado al presentar el estado psíquico alterado, tal y como han precisado fuentes de la Benemérita. Además, fue denunciado por incumplir la Ley de Seguridad Aérea, una normativa especialmente estricta en todo lo relacionado con accesos no autorizados y comportamientos que puedan poner en riesgo la seguridad en los aeropuertos.
El suceso generó una importante expectación entre pasajeros y trabajadores del aeropuerto, aunque desde Aena han subrayado que el impacto operativo fue limitado. El vuelo con destino a Ámsterdam acumuló un retraso superior a las dos horas, pero no se produjeron alteraciones en el resto del tráfico aéreo del aeropuerto valenciano.
Aena ha insistido en que la situación quedó controlada con rapidez gracias a la coordinación entre los servicios de seguridad y emergencias, y ha recalcado que este tipo de incidentes son excepcionales. Aun así, lo ocurrido vuelve a poner el foco en la importancia de los controles de seguridad en las instalaciones aeroportuarias y en la rápida respuesta de las autoridades ante cualquier comportamiento que pueda comprometer el normal desarrollo de las operaciones aéreas.
