Último adiós para Fernando Ónega, uno de los grandes referentes del periodismo español. La Casa de Galicia en Madrid se ha convertido este miércoles en el escenario de una emotiva despedida a la que se han acercado familiares, compañeros de profesión, dirigentes políticos e incluso miembros de la Casa Real.
La capilla ardiente del histórico cronista político ha quedado instalada desde las 10.00 hasta las 21.00 horas de este 4 de marzo. Ónega, periodista lucense nacido en Mosteiro (Pol), falleció este martes a los 78 años dejando tras de sí una trayectoria profundamente ligada a la historia política reciente de España. Fue, entre muchas otras cosas, el creador del célebre eslogan de Adolfo Suárez: “Puedo prometer y prometo”, una frase que marcó una época y que quedó asociada para siempre a la Transición.
La mañana ha comenzado con la llegada de la familia. Ángela, su mujer, y sus hijas Cristina y Sonsoles Ónega acudieron a primera hora para recibir el féretro del periodista. Poco después comenzaron a desfilar numerosas personalidades. Entre los primeros en acudir estuvo Alberto Aza, exjefe de la Casa del Rey y del gabinete del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez. También se acercó al velatorio el expresidente Mariano Rajoy.
El homenaje ha tenido además un marcado acento gallego. Un grupo de gaiteros interpretó varias piezas frente a la capilla ardiente en recuerdo del periodista.
Palabras de cariño y admiración
Las reacciones del mundo del periodismo no se han hecho esperar. El veterano comunicador Iñaki Gabilondo recordó en la Cadena SER la figura de su compañero: “Era un hombre completamente abierto, conciliador y con un sentido del humor galaico. Ha sido una figura muy importante. Fue una especie de sombra de Adolfo Suárez, en sus discursos estaba su puño y letra. Tenía el talante que Suárez intentó marcar. Y Fernando ha sido el transmisor del espíritu que tenía la UCD”.
También la periodista Mariló Montero quiso despedirse con un mensaje cargado de emoción: “Contigo se va una forma de hacer periodismo que no gritaba, pero marcaba. Se va la elegancia sin ruido, el rigor sin vanidad y la autoridad sin aspavientos. Fuiste escuela. Fuiste ejemplo. Y, para mí, fuiste amigo. Nos dejas un vacío enorme y una responsabilidad: estar a la altura de lo que nos enseñaste. Gracias por tanto. Te vamos a echar de menos. Mucho”.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acudió igualmente a la capilla ardiente y destacó su legado. Según señaló, Ónega tenía una «mirada muy honesta y muy auténtica» y fue «una persona que desde el periodismo ha contribuido a lo que España es». “Fernando ha sido un gran periodista, un cronista, un analista de la vida política de nuestro país que ha alumbrado mucha luz sobre muchos sucesos y acontecimientos, sobre la política en España y que ha permitido comprender a muchos ciudadanos y ciudadanas lo que sucedía desde una mirada honesta de la actualidad”, afirmó tras dar el pésame a la familia.
Entre los asistentes también estuvieron Nieves Herrero, muy emocionada, que lo definió como un "periodista con mayúsculas", y Lorenzo Milá, que lo describió como "la cara del periodismo sensato y responsable, todo lo contrario de estas voces polarizantes que vemos estos años». Joaquín Prat, hijo de quien fue amigo del fallecido y también cercano a sus hijas, se sumó al homenaje. Por su parte, Isabel Gemio recordó: “Me produce tristeza su muerte. Era un gran compañero, siempre cariñoso, generoso, y elegante”.
Las muestras de cariño también se multiplicaron en redes sociales. Sandra Golpe escribió: “Me duele el alma, querido Fernando Ónega. DEP”. Toñi Moreno compartió un recuerdo muy personal: “Fernando Onega me cogió de la mano cuando se me dieron torcidas en TVE. Venía cada mañana a maquillaje, me cogía de la mano y me decía ‘eres buena’. Su hija, que es mi amiga sabe que no puedo nombrarlo sin llorar. Ahora lo hago porque tengo el alma rota. Se fue el Maestro”.
Despedida de la reina Letizia
Uno de los momentos más destacados del día ha sido la llegada de la reina Letizia, que acudió a la Casa de Galicia para despedirse del periodista. Aseguró que Ónega “ha sido un profesor y un maestro para muchas generaciones de periodistas; un hombre que dignificó el oficio con su inteligencia”.
La reina recordó además cómo, cuando estudiaba en la Facultad de Ciencias de la Información de Madrid en los años 90, todos los estudiantes lo veían como un referente: “Teníamos a Fernando Ónega como un hombre inalcanzable, como un profesional al que todos nos queríamos parecer”, afirmó, subrayando que su voz la ha acompañado durante años a través de la radio.
También explicó que el rey Felipe VI habría querido acudir, pero que en Sevilla “le esperaban con mucho cariño” personas con diferentes discapacidades. Letizia destacó finalmente la capacidad de análisis y el “sentido común” que marcaron la trayectoria del periodista gallego, cuya figura deja una profunda huella en la historia reciente del periodismo español.
