La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha fallado hoy martes que sean los clientes, y no los bancos, quienes asuman finalmente el pago del impuesto sobre actos jurídicos documentados –impuesto sobre hipotecas–. De este modo el Supremo corrige a la sección que innovó la doctrina y vuelve a la jurisprudencia anterior, favorable a las entidades bancarias.
Tras dos jornadas de deliberaciones, el Supremo no ha conseguido superar la fractura existente en la Sala, que está conformada por un total de 28 magistrados y el fallo ha salido por 15 votos frente a 13. Así, se han desestimado los tres recursos presentados por la Empresa Municipal de la Vivienda de Rivas-Vaciamadrid contra resoluciones anteriores del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que fallaron a favor de los bancos.
De esta forma concluye una polémica jurídica que se inició el 18 de octubre cuando el tribunal estableció que eran los bancos y no los clientes quienes debían asumir el coste. Un día más tarde el Tribunal dio marcha atrás en su decisión para que el presidente del Supremo, Carlos Lesmes, emplazara a deliberar a los magistrados sobre esta situación. Un fallo que ha concluido esta tarde y que hace que nada cambie al respecto.