El joven "desterrado" de Jerez que duerme en un coche a la espera de juicio por una pelea entre vecinos

I.S.R., de 20 años, ingresó en prisión por supuestamente quebrantar una orden de alejamiento impuesta tras una reyerta. Su madre se concentra en los juzgados para pedir que pueda entrar en la ciudad, ya que no le puede costear un alojamiento y la familia rival ya no vive en el municipio

Dolores Rueda, madre de I.S.R. durante la concentración en los juzgados. FOTO: MANU GARCÍA
Dolores Rueda, madre de I.S.R. durante la concentración en los juzgados. FOTO: MANU GARCÍA

La vida de I.S.R., un joven de Jerez de apenas 20 años, ha dado un giro de 180 grados durante el último año. Después de terminar un grado medio, se matriculó en el grado superior de Mantenimiento y Control de la Maquinaria de Buques y Embarcaciones, en San Fernando, pero no pudo empezar el curso. El pasado mes de abril entró en la cárcel de Puerto III, donde estuvo unos tres meses, y durante el verano ha estado durmiendo en su coche, aparcado en unos pinares del entorno de El Puerto.

El joven se vio envuelto en una pelea por la que le impusieron una orden de alejamiento, que supuestamente quebrantó, por lo que el juez le prohibió entrar en el término municipal de Jerez, condenándolo al destierro, como condición para dejarlo en libertad a la espera de que se celebre el juicio. I.S.R. malvive ahora en un coche, aunque hay días que duerme en casa de algún amigo, de Chipiona o El Puerto, y las menos su familia le puede costear una pensión. “Ha estado todo el verano durmiendo en un coche”, cuenta su madre, Dolores Rueda. “Le llevábamos comida y estábamos todo el día con él”, añade. Su hijo, dice ella, “casi prefiere que lo metan preso porque tenía más libertad en la cárcel que cuando ha salido”.

El último varapalo se lo llevaron tras la respuesta de la Audiencia Provincial, que deniega la suspensión del destierro al joven, acusado de un presunto delito de lesiones y amenazas, como contó el diario Viva Jerez. “Todo sin haberse celebrado juicio y sin tener sentencia”, se queja Dolores, quien añade que “ahora llega el frío y mi hijo no puede estar en un coche metido”. Mientras, I.S.R. sigue “dando volteretas, a ver quién lo quiere recoger”, porque ella no tiene recursos económicos para alquilarle una vivienda. “Menos mal que se sacó el carné de conducir”, expresa.

Para entender la situación actual de esta familia hay que remontarse a febrero de 2019. Dolores estaba haciendo de cenar cuando escuchó ruido en la calle, en un barrio de la zona Sur de Jerez. Su hijo I.S.R. estaba con unos amigos cuando un vecino, supuestamente molesto por el ruido que estaban haciendo, se dirigió hacia ellos con una zoleta en la mano que había sacado del maletero de su coche. Dolores fue a preguntar a qué venía tanto revuelo, y recibió un guantazo de este vecino, que la tiró al suelo. “Luego se puso a darme patadas en la cabeza”, recuerda.

Dolores, durante la conversación mantenida con lavozdelsur.es. FOTO: MANU GARCÍA

Mientras Dolores estaba en el suelo, donde recibió varios golpes con la zoleta, mientras otra vecina, familiar del agresor, le tiraba de los pelos. Su hijo se defendió como pudo y comenzó una pelea entre familias que duró unos minutos y que se saldó con Dolores malherida e inconsciente y con su hijo a punto de ser atropellado por otro miembro de la familia rival. “Era un todos contra todos”, recuerda la mujer, que ahora se concentra frente a los juzgados de Jerez. “Estaré aquí hasta que me reciba el juez y le pueda explicar nuestra situación”, dice.

“Es una medida desproporcionada”, dice Gregorio Gómez, abogado de la familia, en declaraciones a lavozdelsur.es, en referencia al destierro al que ha sido sometido I.S.R. “Las circunstancias han cambiado”, comenta, ya que la familia que supuestamente agredió a Dolores ya no vive en la barriada. “A este chico se le está abocando a la comisión de delitos”, señala Gómez, quien comenta que la situación es “surrealista”.

La medida cautelar adoptada por el juzgado condena al hijo de Dolores a vivir en la calle. El letrado de la familia cuenta que el juicio aun no tiene fecha, ya que el caso aún está en fase de instrucción —tomando declaraciones a implicados y testigos— y que, pasados unos días de la respuesta de la Audiencia Provincial al último recurso presentado, volverá a solicitar la revocación del destierro.

Dolores, en la concentración que mantiene en los juzgados. FOTO: MANU GARCÍA

“Señores jueces y fiscales, no miren para otro lado. Investiguen la verdad”, se puede leer en la pancarta que Dolores tiene sobre su cabeza, en el aparcamiento de los juzgados de Jerez. “Es mentira que mi hijo incumpliera la orden de alejamiento”, señala. La otra familia denunció a I.S.R asegurando que había intentado entrar en una vivienda para agredir a uno de los implicados en la reyerta. Su madre lo desmiente.

I.S.R., desde su salida de prisión, ha intentado buscar trabajo. Llegó a irse a Amsterdam (Países Bajos) a trabajar en una fábrica de comida para gastos, “pero aguantó tres semanas, porque le quitaban dinero para el alojamiento y la comida y al final cobraba 100 y pico euros a la semana”, cuenta Dolores. “Ha vuelto con una bronquitis inmensa y otra vez lo tenemos en la calle”, dice sin poder evitar que se le escapen algunas lágrimas. También ha trabajado en Córdoba, durante la campaña de recogida de aceituna. “En lo que le va saliendo”, relata Dolores.

“Mi hijo tiene su ropa en casa, toda su vida aquí, que tiene 20 años, es un niño y lo tratan como si hubiera sido un violador o un maltratador”, se queja la madre. La familia del joven "desterrado" hasta ha reunido firmas de los vecinos. Más de 250 han conseguido, para intentar que el juez entre en razón y pueda volver a Jerez. “Hasta le conseguimos un contrato, de camarero en un bar, pero no ha servido de nada”, relata. Mientras, su hijo sigue “dando volteretas” por la provincia, durmiendo donde puede o donde le dejan.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído