Una caída desde un quinto piso la dejó parapléjica y desde hace casi dos años, Noelia, una joven de 25 años natural de Barcelona, lleva luchando para que le concedan la eutanasia que recibirá este próximo jueves 26 de marzo.
Su padre ha intentado oponerse a esta decisión y ha agotado todas las vías legales para que su hija no tenga la muerte digna que ella desea. El 18 de julio de 2025 comenzó su lucha judicial recurriendo la resolución de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña que había concedido la autorización de la eutanasia a su hija.
El juzgado consideró que el progenitor de Noelia no estaba legitimado para recurrir la decisión, ya que su hija era mayor de edad y no estaba incapacitada. El padre presentó una apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que reconoció su legitimación para recurrir, pero rechazó su recurso.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechaza paralizar la eutanasia
El Tribunal Supremo y el Constitucional tampoco admitieron los recursos del progenitor, y este martes, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha rechazado paralizar la eutanasia, sumándose a la decisión de la Corte de Estrasburgo de rechazar una petición de medidas cautelares el pasado 10 de marzo.
Las diferentes resoluciones judiciales han dejado clara la capacidad de la joven para pedir la eutanasia y la existencia de los requisitos legales al sufrir "una enfermedad grave e incurable que le provoca un padecimiento grave, crónico e imposibilitante".
La madre de Noelia tampoco está de acuerdo con la decisión de su hija, pero ha manifestado en el programa Y ahora Sonsoles que “aunque no esté conforme, siempre voy a estar a su lado. Si ella no quiere vivir, yo ya no puedo más”.
"Nadie de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija", ha indicado la joven, añadiendo: "Yo simplemente quiero irme en paz y dejar de sufrir. El 26 me aplican la eutanasia, lo tenía muy claro desde el principio".
La Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE) entró en vigor en España el 25 de junio de 2021, siendo el de Eskarne, una mujer vasca de 86 años de edad, el primer caso conocido de eutanasia legal, menos de un mes después (23 de julio de 2021) de entrar en vigor la ley. Su muerte asistida se produjo en su domicilio con ayuda de personal sanitario tras años sufriendo una enfermedad de carácter irreversible.
