Dos extrabajadoras de Julio Iglesias denuncian abusos sexuales del artista

Los hechos relatados tuvieron lugar en 2021, según las denunciantes, en las mansiones del Caribe

Julio Iglesias en una imagen de archivo.
13 de enero de 2026 a las 12:11h

Dos mujeres han denunciado haber sufrido agresiones sexuales por parte de Julio Iglesias durante su trabajo en las mansiones del cantante en el Caribe en 2021. Las extrabajadoras, que prestaban servicios en residencias de Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas), acusan al artista de tocamientos no consentidos, agresiones sexuales reiteradas y un ambiente de control y humillación que describen como “la casita del terror”.

Una de las trabajadoras relató en entrevistas con elDiario.es y Univision que Iglesias, entonces de 77 años, la llamaba frecuentemente a su habitación por la noche y la penetraba con los dedos, anal y vaginalmente, mientras la insultaba y abofeteaba. Según su testimonio, los episodios ocurrían varias veces por semana y solo cesaban cuando la esposa del cantante u otras invitadas estaban presentes. Algunas veces estas situaciones se producían en presencia de encargadas de la casa.

La misma extrabajadora asegura que debía realizar prácticas sexuales durante horas para aliviar los dolores de espalda y calambres del cantante, lo que le impedía dormir y le obligaba a retomar jornadas laborales de más de diez horas. Relató: “Me tuvo durante horas pasándole la lengua por el ano y chupándole el pito [...] porque él sentía mucho dolor y eso lo calmaba”. La mujer afirma que llegó a sentirse “un robot” o “una muñeca”, y que abandonó la casa con ansiedad, taquicardia y llanto constante, requiriendo tratamiento psicológico.

La segunda denunciante trabajaba como fisioterapeuta personal de Iglesias y pertenecía al grupo de empleadas conocidas como “señoritas”, con mejores condiciones que el servicio doméstico pero igualmente sometidas a la disciplina interna de la casa. Relata que el artista la tocó y apretó los pezones en la playa y la piscina, la besó con la lengua en su habitación y le propuso mantener tríos con otras empleadas, pese a sus negativas, justificando parte de los tocamientos por una supuesta curiosidad “médica”.

Ambas extrabajadoras describen jornadas de hasta 16 horas, sin contrato laboral por escrito y con descansos que a veces se demoraban meses. Señalan que Iglesias restringía o prohibía sus salidas bajo el argumento del riesgo de contagio por la pandemia, mientras que otros empleados podían moverse con mayor libertad. Los testimonios describen un sistema de contratación dirigido a mujeres jóvenes con salarios de unos 350 euros y solicitudes de fotografías de cuerpo entero, sin entrevistas presenciales.

Tensión en el ambiente

Otras extrabajadoras consultadas coincidieron en señalar un ambiente de tensión, con gritos, insultos, amenazas de despido, control del peso de las empleadas y escenas de llanto. Algunas relatan que ya a finales de los años noventa abandonaron la villa de Punta Cana por el carácter irascible del cantante, que habría provocado estrés y problemas físicos a algunos empleados.

Ni Julio Iglesias ni su entorno han ofrecido declaraciones sobre las acusaciones. Una antigua jefa del servicio calificó las denuncias como “patrañas” y defendió al artista como “humilde, generoso, un gran caballero y muy respetuoso con todas las mujeres”. Las denunciante han decidido hacer público su testimonio para advertir a otras mujeres sobre los riesgos de empleos domésticos altamente dependientes del empleador. Ignacio Escolar, director de elDiario.es, subrayó que la investigación ha durado tres años y que cuentan con documentación, pruebas médicas y otras evidencias que respaldan los relatos de las mujeres.

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Emilio Cabrera

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