La tauromaquia vuelve a estar de luto tras conocerse el fallecimiento de Nicolás Cubero, novillero madrileño de 17 años y alumno de la Escuela Taurina de El Juli. El joven ha fallecido de forma repentina en su domicilio, una noticia que ha generado numerosas muestras de respeto y condolencia en el ámbito taurino, especialmente entre quienes compartían con él su etapa de formación.
Cubero se encontraba en los primeros compases de su trayectoria como torero. Todavía no se había vestido de luces, pero su nombre comenzaba a sonar en el entorno de las escuelas taurinas por su actitud, su constancia y su compromiso con el aprendizaje. Su camino apenas comenzaba, marcado por el trabajo diario y la ilusión propia de quienes dan sus primeros pasos en la tauromaquia.
Un alumno destacado en la Escuela de El Juli
Apenas un día antes de su fallecimiento, Nicolás Cubero había participado en una jornada del certamen Maletilla de Plata, celebrada en la ganadería Caras Blancas. Se trataba de una actividad habitual dentro del proceso formativo de los alumnos, centrada en el aprendizaje en el campo y en el contacto directo con el animal.
Desde la Escuela Taurina de El Juli han destacado su dedicación. Ángel Gómez Escorial, profesor del centro, lo ha definido como "uno de los alumnos más dedicados y con más afición". Cubero compaginaba su formación académica con los entrenamientos taurinos y mantenía una asistencia constante a las actividades programadas, tanto en tentaderos como en clases prácticas.
🖤 Consternados por el fallecimiento de Nicolás Cubero. Desde la Escuela Yiyo nos sumamos al dolor de sus familiares, amigos y compañeros.
— ETCM "Yiyo" (@EscuelaYiyo) January 11, 2026
Nuestro apoyo y abrazo, a su Escuela Taurina de El Juli, estamos con vosotros en estos duros momentos.
Descansa en paz, torero. pic.twitter.com/uzjfEy2WHd
Quienes lo conocían subrayan que su evolución era discreta y progresiva, basada en el esfuerzo diario y en la voluntad de aprender, sin prisas ni protagonismos innecesarios.
Reacciones en el ámbito taurino
La noticia ha sido especialmente sentida entre las escuelas taurinas de la Comunidad de Madrid. Desde la Escuela José Cubero "Yiyo" han trasladado públicamente su pésame y se han sumado al duelo de la Escuela El Juli, mostrando su apoyo a familiares, compañeros y docentes.
El fallecimiento de Nicolás Cubero ha dejado constancia del impacto que puede tener una pérdida temprana en un entorno marcado por la formación y la convivencia diaria. Representaba a una generación de jóvenes que se inicia en la tauromaquia desde la base, con disciplina y vocación, lejos todavía de los grandes escenarios. Su nombre queda ligado al recuerdo de un alumno comprometido, cuyo recorrido en el mundo del toro ha quedado truncado cuando apenas comenzaba a tomar forma.



