Alerta por el 'happy slapping': el aumento de agresiones entre menores grabadas para redes sociales

La nueva campaña de la Policía Nacional junto a fundaciónSOL alerta de que la violencia ya no solo se produce, sino que se difunde para ganar popularidad en internet

Una joven maneja un teléfono móvil, en una imagen de archivo.
25 de marzo de 2026 a las 12:56h

La Policía Nacional y fundaciónSOL han puesto en marcha una nueva campaña de concienciación para alertar del crecimiento del llamado happy slapping, una práctica que consiste en grabar agresiones entre menores para difundirlas en redes sociales. La iniciativa se enmarca en el proyecto 'Somos su Mejor Red', centrado en la protección de niños, niñas y adolescentes en el entorno digital.

La campaña pretende visibilizar una forma de violencia que, según advierten ambas entidades, se ha vuelto cada vez más frecuente con el acceso temprano a teléfonos móviles y plataformas sociales. En estos casos, la agresión no termina en el momento del ataque, sino que continúa al difundirse el vídeo, lo que multiplica el daño para la víctima.

El término happy slapping, surgido en el Reino Unido en 2005, describe situaciones en las que una agresión física, verbal o incluso sexual se graba para compartirla después en internet. El objetivo suele ser conseguir popularidad o reacciones en redes, aunque las consecuencias pueden ser graves tanto para quien la sufre como para quienes participan en la grabación o difusión.

Más delitos y más violencia entre menores

Los últimos datos reflejan una tendencia al alza. Según la Memoria de la Fiscalía General del Estado de 2025, en 2024 se registraron 12.563 delitos de lesiones cometidos por menores, un 8% más que dos años antes. En ese mismo periodo también se iniciaron 120 causas por homicidio o tentativa de homicidio protagonizadas por jóvenes, cifras que el propio informe relaciona con dinámicas de grupo y con un aumento de la gravedad de los comportamientos violentos.

La Policía Nacional imparte formación en una clase de un colegio de Jerez.

El informe advierte además del peso que tienen las redes sociales en estos casos. Un estudio de la Fundación ANAR señala que WhatsApp, Instagram y TikTok son los principales canales en los que se producen o difunden situaciones de acoso, y que en parte de los casos ya se utiliza inteligencia artificial para crear contenidos falsos o suplantar la identidad de la víctima.

Desde la Policía Nacional recuerdan que este tipo de conductas puede tener consecuencias penales. El inspector Juan Cristóbal Cabiedas, con más de 28 años de experiencia, señala que no se trata de una broma, sino de hechos que pueden constituir delitos contra la integridad moral, amenazas o lesiones, con responsabilidad penal para los menores a partir de los 14 años.

Llamamiento a familias y centros educativos

La campaña incluye también recomendaciones dirigidas a familias, profesores y jóvenes para frenar la difusión de este tipo de contenidos. Entre ellas, hablar con los menores sobre la violencia en redes, evitar compartir vídeos agresivos, denunciar el material y reforzar la idea de que grabar o difundir una agresión también supone participar en ella.

Según advierten Policía Nacional y fundaciónSOL, la prevención pasa por implicar a todo el entorno educativo y familiar para evitar que estas conductas se normalicen y para construir un entorno digital más seguro para los menores.

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Míriam Bocanegra

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