Un día muy especial para ASDE Scouts de Andalucía. No se trató solo de una despedida, sino de la celebración de toda una vida de compromiso y pasión por el escultismo. Leli, una de las figuras más queridas y respetadas de la organización, se jubila tras 30 años de dedicación ininterrumpida a la Escuela Insignia de Madera, el corazón formativo de la asociación.
La Escuela de Tiempo Libre Insignia de Madera, donde Leli desarrolló su carrera, es el Servicio de Formación de ASDE – Scouts de Andalucía, y está censada en el Registro de Escuelas de Tiempo Libre de la Junta de Andalucía con el número ETL-001-CA. Este reconocimiento, en virtud del Decreto de Escuelas de mayo de 2018 y la orden de 17 de julio de 2019, la habilita para impartir diplomas oficiales en materia de formación juvenil.
Una veterana en la educación de tiempo libre
Durante tres décadas, Leli ha sido pieza fundamental en la construcción y consolidación de este servicio educativo. Su trabajo constante, su temple y su espíritu scout dejaron una huella imborrable en cada proyecto, en cada curso y, sobre todo, en cada persona que tuvo la suerte de aprender a su lado. “Has trabajado con todos los comités ejecutivos, excepto aquel primero presidido por Ernesto, y en cada uno de ellos supiste aportar tu experiencia, tu temple y ese espíritu scout que te caracteriza”, han expresado desde ASDE Scouts de Andalucía, en un emotivo homenaje lleno de cariño.
Según comparte la asociación, gracias a su labor, la Escuela y la Asociación han crecido, fortaleciéndose año tras año y manteniendo vivo el ideal de formar mejores personas para construir un mundo mejor. Con su jubilación, se cierra una etapa, pero también se abre otra: la del merecido descanso y el tiempo para ella misma. “Queremos que sepas que siempre tendrás un hueco en esta casa… y, sobre todo, en nuestros corazones”, añaden desde la organización.
Muchos de sus alumnos también quisieron dedicarle unas palabras: “Una vida dedicada a la formación y entregada a cada uno de los alumnos que hemos pasado por sus manos”, escribió uno de ellos. Otro la definió como “una gran scout, una gran amiga, una gran persona” y recordó que “como toda buena scout, no dejaba nada a medias”.
Treinta años después, Leli se despide, dejando tras de sí un legado que va mucho más allá de los cursos y los títulos.


