Las agresiones a profesionales sanitarios en Andalucía han vuelto a marcar un máximo histórico en 2025, según los datos oficiales publicados por el Servicio Andaluz de Salud (SAS). En total, se han contabilizado 1.976 agresiones, lo que supone un incremento del 5,9% respecto a 2024, un año que ya había batido todos los récords anteriores. La media supera las cinco agresiones diarias, una cifra que ha encendido de nuevo las alarmas sindicales.
Ante este escenario, la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Andalucía (FSS-CCOO Andalucía) ha reclamado al SAS un mayor compromiso real en la lucha contra esta violencia. Desde el sindicato advierten, además, de que los datos oficiales no reflejan toda la magnitud del problema, ya que muchas agresiones notificadas no llegan a registrarse formalmente, por lo que “la realidad es aún peor”.
Del total de ataques registrados en 2025, 387 fueron agresiones físicas y 1.589 no físicas, como insultos, amenazas o coacciones. El incremento ha sido especialmente significativo en las agresiones físicas, que han crecido un 6,91% respecto al año anterior. Para CCOO, estas cifras confirman que no se trata de un fenómeno puntual, sino de un problema estructural que se agrava con el tiempo, superando ampliamente los niveles previos a la pandemia.
Atención Primaria y personal sanitario, los más afectados
Los datos reflejan que el 82,3% de las agresiones recaen sobre el personal sanitario, especialmente aquellos profesionales con mayor contacto directo con pacientes y usuarios. Las agresiones físicas afectan en mayor medida al personal facultativo, mientras que casi la mitad de las no físicas se dirigen contra enfermería. Además, se han registrado hasta 350 agresiones contra personal de gestión y servicios, principalmente administrativos y celadores.
Uno de los aspectos que más preocupa a CCOO es que más de la mitad de las agresiones (51,37%) se producen en Atención Primaria. Aunque la mayoría son no físicas, el sindicato denuncia que un profesional de Atención Primaria tiene tres veces más riesgo de sufrir una agresión que uno del ámbito hospitalario, por lo que exige medidas específicas y diferenciadas para este nivel asistencial.
Desde la FSS-CCOO Andalucía insisten en que la violencia contra los profesionales no puede desligarse del deterioro de la sanidad pública. La falta de personal, la sobrecarga asistencial, las demoras en Atención Primaria y las listas de espera generan un clima de tensión que acaba repercutiendo directamente en quienes sostienen el sistema.
Por todo ello, CCOO Andalucía exige un cambio de rumbo inmediato, con más recursos, más profesionales y un refuerzo real de las medidas preventivas frente a las agresiones. El sindicato reclama el cumplimiento de los pactos alcanzados y un presupuesto más ambicioso para garantizar entornos de trabajo seguros y una atención sanitaria de calidad para la ciudadanía andaluza.


