Golpe al tráfico ilegal de especies protegidas en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Agentes de la Guardia Civil han intervenido 15 ejemplares muertos de pangolín que viajaban ocultos en el interior de una maleta procedente de un vuelo de Addis Abeba (Etiopía). Los animales, pertenecientes a una subespecie protegida, estaban envueltos en plástico y alcanzaban un peso total de 40 kilogramos.
La actuación fue llevada a cabo por efectivos de la Unidad de Fiscal y Fronteras, en el marco de las funciones de resguardo fiscal del Estado que desempeña la Guardia Civil bajo la dependencia funcional de la autoridad aduanera. Estas labores tienen como objetivo prevenir y perseguir el contrabando, el narcotráfico, el fraude y otras infracciones de carácter fiscal.
Los hechos se remontan al pasado 16 de febrero, cuando los agentes realizaban controles fiscales a los pasajeros de un vuelo procedente de la capital etíope. Durante la inspección mediante escáner, la maleta de una pasajera llamó la atención por las diferentes tonalidades y densidades que mostraba en la imagen de rayos X.
Ante esas sospechas, los agentes procedieron a abrir el equipaje en presencia de su propietaria. En el interior encontraron los 15 pangolines muertos, cuidadosamente envueltos en plástico. Los ejemplares están incluidos en el apéndice I del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), el nivel de máxima protección que regula el comercio internacional de especies amenazadas.
Como consecuencia, la pasajera ha sido investigada como presunta autora de un delito contra la fauna. Los animales incautados han sido remitidos a la autoridad nacional CITES para su estudio, catalogación y valoración. El tráfico ilegal de especies protegidas constituye una grave amenaza para la biodiversidad y puede acarrear penas de prisión y multa, conforme a lo dispuesto en el Código Penal.
Más allá del delito ambiental, el pangolín ha sido objeto de atención científica en los últimos años. Tal y como recoge el Ministerio de Sanidad, este animal fue considerado posible hospedador intermediario en el salto del SARS a los humanos que desencadenó la pandemia de la COVID-19. Según explicaba Agustín Portela Moreira, jefe del Servicio de Biotecnología del Departamento de Medicamentos de Uso Humano de la AEMPS, aún no se conoce con certeza qué animal actuó como huésped intermediario del SARS-CoV-2. Sin embargo, el pangolín se postuló como puente entre el reservorio —el murciélago— y el ser humano.
Una publicación en la revista Nature analizó coronavirus aislados en muestras de tejidos congelados de 30 pangolines recuperados de decomisos policiales en las provincias chinas de Guangxi y Guangdong entre 2017 y 2019. Estos animales, consumidos ilegalmente en China y procedentes del sudeste asiático, mostraban una similitud genética de entre el 85% y el 92% con el SARS-CoV-2, lo que apoyaba la posibilidad de que actuaran como huésped intermediario y fuente de infección en el mercado de Wuhan.


