Muere el anestesista español condenado a casi 2.000 años de prisión por provocar un contagio masivo de hepatitis C

Durante el juicio se determinó que Maeso se inyectaba parte de los anestésicos destinados a los pacientes utilizando la misma aguja

Juan Maeso en una imagen de archivo.
31 de marzo de 2026 a las 11:14h

El anestesista Juan Maeso, condenado a 1.933 años de prisión por el contagio masivo de hepatitis C que afectó a 275 pacientes en Valencia, falleció este lunes en un hospital, según confirmó su abogado Miguel Ferrer. Maeso había salido en libertad condicional en marzo de 2023, tras cumplir más de quince años en prisión, debido a un deterioro progresivo de su estado de salud.

El caso comenzó a investigarse en 1998, cuando los hospitales valencianos detectaron un número inusual de infecciones por hepatitis C en cuatro centros, uno público y tres privados. Las investigaciones apuntaron al propio anestesista como origen del brote, identificando que era portador del virus. El hallazgo generó alarma entre pacientes y profesionales sanitarios, dado el alcance y la gravedad de las infecciones.

El macrojuicio por este caso se inició en septiembre de 2005, y debido a su complejidad y volumen, se habilitó una sala especial en la Ciudad de la Justicia de Valencia. Durante el proceso, que incluyó un sumario de 22.000 folios, participaron más de 600 testigos, entre afectados, médicos, directivos de hospitales y responsables de la Generalitat, así como 153 abogados y 114 procuradores.

La forma de actuar

Durante el juicio se determinó que Maeso se inyectaba parte de los anestésicos destinados a los pacientes utilizando la misma aguja, lo que provocó el contagio masivo. Informes periciales basados en estudios genéticos filogenéticos concluyeron que los virus de hepatitis C de los pacientes provenían de un mismo foco: el portador del virus era el anestesista, considerado la 'fuente única' del brote.

Tras diecisiete meses de juicio, en 2007 la Audiencia de Valencia condenó a Juan Maeso a 1.933 años de prisión y estableció que la Generalitat debía asumir indemnizaciones superiores a 20 millones de euros como responsable civil subsidiaria. La condena fue confirmada en 2009 por el Tribunal Supremo, y en marzo de 2023 se le otorgó la libertad condicional, permaneciendo fuera de prisión hasta su fallecimiento.

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Emilio Cabrera

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