Hada Rocío ha alcanzado los tres meses de vida tras un inicio marcado por graves complicaciones médicas que convirtieron cada jornada en un desafío. Su evolución ha sido posible gracias a la intervención del equipo del Hospital Maternal de Granada, que apostó por su supervivencia desde el primer momento pese a su extrema prematuridad y bajo peso al nacer.
La menor llegó al mundo el 5 de enero, con apenas 24 semanas de gestación y un peso de 440 gramos, en un parto adelantado debido a problemas durante el embarazo. Según explicó el jefe de la UCI Neonatal, José Uberos, el feto "no se nutría bien intrautero y hubo que adelantar el parto y hacer una cesárea", una decisión que resultó determinante para su supervivencia, tal y como recoge Canal Sur.
Durante su estancia hospitalaria, el caso de Hada Rocío se convirtió en un ejemplo de superación dentro de la unidad. María José Rodríguez, enfermera que participó en su cuidado, expresó que "conseguirlo es un orgullo, para todo el equipo, para toda la unidad y para los padres", añalando la implicación emocional de los profesionales sanitarios en este proceso
Los padres
Los padres de la menor han vivido estos meses con incertidumbre y tensión, marcados por la fragilidad de la situación. La madre, Verónica Molina, recordó que "el día 5 de enero no esperábamos que pasara todo tan rápido, no hubo tiempo de asimilarlo", aludiendo a la rapidez con la que se desencadenaron los acontecimientos en el nacimiento, en declaraciones a Canal Sur.
Finalmente, tras superar los obstáculos médicos, Hada Rocío ha recibido el alta y ha podido abandonar el hospital. Su padre, Manuel López, visiblemente emocionado, ha dicho en Canal Sur que "ha sido muy fuerte para superar todos los obstáculos y gracias a dios me la puedo llevar a mi casa".
