El Servicio Andaluz de Salud (SAS) afronta desde este lunes, 27 de abril, y hasta el próximo 30 de abril una nueva semana de huelga médica contra el Estatuto Marco impulsado por el Gobierno central. Se trata de un nuevo episodio de movilizaciones que se suma a los ya registrados en meses anteriores y que han tenido un impacto relevante en la actividad asistencial del sistema sanitario andaluz.
Según los datos oficiales facilitados por el SAS a Europa Press, la huelga celebrada entre el 16 y el 20 de marzo —la última con seguimiento de los profesionales— provocó la pérdida de más de 256.000 actos sanitarios. En conjunto, las convocatorias de diciembre y febrero elevan el impacto acumulado a más de 767.000 actos asistenciales suspendidos, con un coste económico que supera los 111 millones de euros.
Los facultativos mantienen en esta nueva convocatoria las mismas reivindicaciones. Reclaman mejoras en sus condiciones laborales, el reconocimiento de la peligrosidad de su profesión, una regulación más precisa de las guardias, la implantación de una jornada de 35 horas semanales, mayor estabilidad en el empleo y la creación de un ámbito propio de negociación. El presidente del Sindicato Médico Andaluz (SMA), Rafael Ojeda, ha señalado en declaraciones a Europa Press que "hasta que no haya un cambio de equipo --en el Ministerio-- me temo que no vamos a poder tener posibilidad de llegar un acuerdo y buscar una salida al conflicto".
Ojeda ha añadido que la continuidad de la huelga responde a la falta de avances en la negociación y ha afirmado que "esta ministra ha demostrado que es incapaz de resolver el conflicto y de negociar", recordando además que el comité de huelga ha pedido su dimisión. En este contexto, ha defendido que "tenemos que seguir con la huelga y exigiendo un Estatuto y una mesa propia de negociación", al considerar que las condiciones actuales de trabajo suponen "una forma de explotación laboral".
La crítica del Sindicato Médico
En relación con el proceso negociador, el dirigente sindical ha acusado a la titular de Sanidad de "manipular el contenido de las reuniones, tergiversando con mentiras directamente porque ha dicho que llegamos a un acuerdo y lo incumplimos, cuando es absolutamente falso que llegáramos a un acuerdo". Según las cifras del SAS, el seguimiento de las huelgas anteriores se ha situado entre el 20% y el 30%, con especial incidencia en Atención Primaria, donde se han llegado a perder más de 150.000 consultas en una sola semana de paro.
Por su parte, el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha expresado la preocupación del Gobierno autonómico ante las consecuencias de las movilizaciones. "Los facultativos tienen todo el derecho a manifestarse, pero estas movilizaciones generan un problema muy grave para el sistema sanitario público andaluz", ha señalado. Además, ha afirmado que "es inconcebible el desprecio y el ninguneo al que están siendo sometidos por parte del Ministerio de Sanidad" y ha defendido las medidas autonómicas para reducir el impacto asistencial y las listas de espera.
