Uno de cada diez niños andaluces no está vacunado frente a la meningitis en un momento en el que la enfermedad vuelve a situarse en el foco. El contexto no es menor: un adolescente de 15 años ha fallecido en Badajoz y, al mismo tiempo, un brote “sin precedentes” en Reino Unido ha encendido todas las alarmas sanitarias. El caso más cercano se ha producido en Extremadura. El Área de Salud de Don Benito ha confirmado la muerte de un menor por una meningoencefalitis provocada por la reactivación del virus. El fallecimiento tuvo lugar el día 13 en el hospital de Vegas Altas, donde llevaba varios días ingresado.
Mientras tanto, en Reino Unido la situación ha escalado rápidamente. El brote detectado en la Universidad de Kent suma ya 27 casos, entre confirmados y sospechosos, y ha dejado dos fallecidos: un universitario de 21 años y una estudiante de 18. Las autoridades lo califican como un brote “sin precedentes” por su propagación, aunque insisten en que el riesgo general es “muy bajo”. Se trata de un repunte de meningococo B, que también tiene vacuna en Andalucía para grupos de riesgo. El aumento de contagios ha provocado incluso problemas de suministro. Farmacias de todo el país alertan de una escasez de vacunas, impulsada por la alta demanda de padres preocupados. Según datos del sector, el 87% de los establecimientos ha detectado un incremento notable en la solicitud de dosis.
Andalucía: vacunación alta, pero no total
En este escenario, Andalucía mantiene una cobertura elevada, aunque no completa. Alrededor del 10% de los niños no está vacunado, según datos de Andavac, la plataforma de vacunación de la Junta de Andalucía. En el último año, se vacunó el 95% de la población llamada a ello en Andalucía, informan desde la Consejería de Salud. En algunas cohortes, la cobertura supera el 90%, pero aún queda margen de mejora. La meningitis es una enfermedad infecciosa que afecta especialmente a la población infantil y adolescente. Puede estar causada por bacterias como el meningococo —con variantes como B, W o Y—, el neumococo o el Haemophilus. En los casos más graves, puede derivar en secuelas neurológicas o incluso la muerte.
Desde la Junta recuerdan que “una inflamación de las cubiertas del cerebro que lo irrita y lo oprime” puede tener consecuencias muy graves. Además, advierten del riesgo de sepsis, una infección generalizada que también puede resultar letal.
Uno de los puntos clave está en la edad. Según la información de Andavac, la enfermedad es más frecuente en los primeros años de vida, pero vuelve a repuntar en la adolescencia. De hecho, desde 2014 se ha detectado un aumento de casos por meningococo W e Y, especialmente entre jóvenes. Los adolescentes, además, tienen mayor capacidad de transmisión. Pueden portar la bacteria en la garganta sin síntomas —los llamados portadores asintomáticos— y contagiarla mediante secreciones respiratorias tras un contacto estrecho. Por eso, el calendario vacunal andaluz insiste en la inmunización desde edades tempranas y refuerzos en la adolescencia. La vacuna ACWY, dirigida a jóvenes de entre 12 y 18 años, es una de las claves de esta estrategia. “Es segura y efectiva. ¡Y es sólo una dosis!”, subrayan desde la campaña #ZeroMeningitis.
Síntomas y prevención
Los síntomas pueden aparecer de forma rápida. En el caso de la meningitis, destacan fiebre, vómitos y dolor de cabeza, aunque también pueden darse convulsiones o alteraciones de la consciencia. En la sepsis, los signos incluyen manchas en la piel, escalofríos, dificultad respiratoria o confusión. Desde el sistema sanitario insisten en que la vacunación sigue siendo la principal herramienta de prevención. Las vacunas disponibles protegen frente a los tipos más frecuentes de meningococo y han demostrado ser muy seguras, con efectos secundarios generalmente leves y de corta duración.



