España aparece como el país europeo con el mayor aumento de mortalidad atribuida a la muerte súbita en la última década analizada. Así lo recoge un estudio publicado en The Lancet Regional Health, que sitúa el incremento medio anual en el 3,3%.
El trabajo analiza los datos registrados entre 2010 y 2020 en 26 países europeos. En ese periodo se contabilizaron 2.583.559 muertes súbitas, de las que 1.935.741 correspondieron a hombres y 647.818 a mujeres.

El estudio también señala que el incremento fue significativamente mayor en mujeres. Este dato añade una dimensión especialmente relevante a un problema sanitario que la Sociedad Española de Cardiología considera prioritario en Europa y en España.
A escala regional, la evolución no fue uniforme. La tasa de mortalidad ajustada por edad descendió en Europa occidental, mientras que aumentó en Europa del sur y del este. Esa diferencia territorial refleja un escenario desigual en la evolución de la mortalidad por muerte súbita.
España y Alemania, al alza frente a las caídas de Austria y Bélgica
Por países, el estudio muestra contrastes importantes. Austria y Bélgica registraron las mayores reducciones en la tasa de mortalidad ajustada por edad, con descensos del 8,0% y del 7,9%, respectivamente.
En el lado contrario se sitúan España y Alemania. España encabeza el aumento con un 3,3%, mientras que Alemania registra una subida del 2,8%, según los datos recogidos en el estudio.

Ante estas cifras, la Sociedad Española de Cardiología insiste en que la muerte súbita sigue siendo uno de los grandes problemas de salud pública. La entidad advierte de que su impacto creciente exige fortalecer tanto la respuesta sanitaria como la social.
“Desde la SEC seguimos trabajando de forma activa para mejorar la atención a la parada cardiaca, especialmente en el ámbito extrahospitalario, donde cada minuto es determinante para la supervivencia”, indica el doctor Ignacio Fernández Lozano, presidente de la SEC.
Ariadna RCP, desfibriladores y una respuesta rápida
En ese contexto, la SEC destaca iniciativas como Ariadna RCP, una aplicación desarrollada por la Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón junto a Cruz Roja. Su objetivo es facilitar una intervención más rápida ante una parada cardiorrespiratoria.
La herramienta permite localizar desfibriladores externos automáticos cercanos y activar a usuarios con conocimientos en reanimación cardiopulmonar cuando se produce una emergencia próxima. Además, guía hasta el lugar de la parada e indica la ubicación del DEA más cercano.
La SEC y la FEC subrayan el caso de Galicia, que se ha convertido en la primera comunidad autónoma en integrar Ariadna dentro de su sistema de emergencias. Para ambas entidades, este paso mejora la coordinación y la eficacia en la atención a la parada cardiaca.
“Desde la SEC y la FEC consideramos fundamental extender este modelo al conjunto del país. Por ello, instamos al resto de comunidades autónomas a avanzar en la integración de Ariadna en sus sistemas de emergencias, así como a reforzar la formación en reanimación cardiopulmonar y el acceso a desfibriladores. Solo a través de una estrategia coordinada, equitativa y basada en la evidencia podremos reducir el impacto de la muerte súbita y mejorar la supervivencia en España”, concluye el doctor Lozano.


