Un fallo grave en uno de los programas de detección precoz más sensibles de la sanidad pública andaluza ha sido denunciado por el sindicato CSIF ante el Defensor del Pueblo Andaluz. Alrededor de 200 muestras de sangre de recién nacidos procedentes de las provincias de Almería, Granada, Jaén y Málaga no habrían llegado a tiempo al laboratorio de referencia del Hospital Materno Infantil de Málaga, donde se procesan los análisis del Programa de Cribado Neonatal de Enfermedades Endocrino-Metabólicas de Andalucía. Algunas de esas muestras llevarían retrasadas desde noviembre del año pasado, cuando se registró la primera llamada de unos padres al centro reclamando resultados que no llegaban.
El problema tardó meses en detectarse y fue conocido gracias a las reclamaciones de los propios progenitores, no por los mecanismos internos de control del sistema. A finales de enero, tras varias quejas de familias, se contabilizaron decenas de incidentes de seguridad relacionados con el cribado neonatal. Para CSIF, ese hecho "evidencia un descontrol inadmisible, falta de supervisión y ausencia de mecanismos de seguridad adecuados por parte del Servicio Andaluz de Salud (SAS)".
Pruebas de urgencia que deben procesarse en 72 horas y llegaron con meses de retraso
El cribado neonatal no es una prueba rutinaria cualquiera. Se trata de un análisis de urgencia que se realiza mediante la extracción de sangre capilar del talón del recién nacido, entre las 36 y 48 horas de vida, y cuya muestra debe llegar al laboratorio dentro de las primeras 72 horas tras la extracción. El objetivo es la detección precoz de enfermedades con gran impacto en la vida del niño, algunas de las cuales pueden tratarse con éxito si se diagnostican a tiempo, pero que pueden causar daños irreversibles si el diagnóstico se retrasa.
Que pruebas de ese calibre lleguen con semanas o meses de demora implica, en la práctica, que los bebés afectados han tenido que someterse a nuevas extracciones y consultas con especialistas, con la consiguiente incertidumbre y preocupación para sus familias. "No es admisible que hayan llegado pruebas caducadas de semanas o meses", han denunciado desde CSIF, que ha subrayado la angustia vivida por los padres afectados durante ese tiempo de espera sin respuesta.
Queja formal ante el Defensor del Pueblo tras la falta de respuesta del centro
El sindicato lleva semanas intentando obtener explicaciones. Hace tres semanas, CSIF solicitó información a la gerencia del Hospital Materno Infantil sobre la situación, pero ante la ausencia de respuesta, ha trasladado su petición tanto al SAS como al Defensor del Pueblo Andaluz, para que investigue los retrasos, las deficiencias de trazabilidad y la falta de control detectados en el programa.
CSIF reconoce desconocer el alcance real del problema, aunque advierte de que "al menos desde noviembre del año pasado hay pruebas que están llegando con meses de retraso". Para el sindicato, la gravedad del caso reside no solo en las demoras, sino en lo que revelan sobre el funcionamiento del sistema: un fallo estructural de supervisión en un programa que afecta directamente a la seguridad de los recién nacidos más vulnerables de cuatro provincias andaluzas.
