La Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Sevilla (Amama) ha reclamado este miércoles al Gobierno "el resarcimiento" de las víctimas afectadas por los fallos detectados en el programa andaluz de cribados de esta enfermedad. La organización sostiene que, por el momento, la única vía que consideran viable para lograr una compensación es la judicial, ante la falta de otros mecanismos administrativos efectivos.
En este contexto, representantes de Amama se han reunido con la ministra de Igualdad, Ana Redondo, a quien han trasladado un conjunto de propuestas para que actúe como "vehículo" de sus demandas ante otros ministerios. Según ha explicado la presidenta de Amama Sevilla, Ángela Claverol, la ministra ha mostrado "mucho cariño" y "empatía", además de trasladar su compromiso para atender las reivindicaciones planteadas, entre ellas la posibilidad de resarcir a las víctimas en casos de negligencia en la gestión sanitaria.
La asociación denuncia que, en la actualidad, las personas afectadas se ven obligadas a acudir a los tribunales tras presentar reclamaciones patrimoniales que no han sido atendidas por la administración. En este sentido, Claverol ha señalado que la situación fuerza a judicializar los casos, lo que prolonga los procesos y retrasa posibles indemnizaciones para las afectadas.
Amama ha propuesto que los equipos jurídicos de los gobiernos respondan en un plazo máximo de seis meses a estas reclamaciones, al considerar que los retrasos pueden tener consecuencias irreparables. "Habrá mujeres que se mueran antes de llegar a juicio", ha advertido Claverol. La dirigente ha añadido que, por el momento, no existe una alternativa legal específica para resarcir estos casos y ha subrayado: "No nos vamos a rendir, no nos van a callar".
Las demandas de la asociación
Entre sus demandas sanitarias, la asociación ha cifrado en 360 los casos de mujeres con cáncer de mama avanzado y metastásico, además de tres fallecimientos ya confirmados y otros tres que se encuentran en estudio. También reclama un refuerzo en la monitorización de los programas de cribado, la implantación de un sistema que concentre en un único acto mamografía, ecografía y biopsia, así como la reducción de la edad de acceso a las mamografías a los 45 años. Asimismo, pide auditorías de las listas de espera, mayor inversión en investigación y que el 2,5% del presupuesto sanitario se destine a este ámbito.
Además, Amama solicita la incorporación de psicooncólogos y fisioterapeutas en la sanidad pública, así como la cobertura de medicamentos, cremas, fórmulas magistrales, sujetadores postmastectomía y pelucas. La organización también exige mejoras en el acceso a tratamientos y ensayos clínicos europeos, la consideración del cáncer de mama como una enfermedad específica y no común, y medidas laborales adaptadas para las pacientes. "No estamos pidiendo que nos pongan un piso, estamos pidiendo sanidad y salud. Me quiero morir de vieja, no de cáncer", ha expresado Claverol, quien también ha reclamado agilizar los procedimientos de incapacidad, que en algunos casos pueden prolongarse durante años.
