El president de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, evoluciona de forma “muy favorable y muy positiva” de la osteomielitis púbica que le fue diagnosticada este fin de semana, según informó este pasado martes el Hospital Vall d’Hebron.
En una comparecencia ante los medios, el director gerente del centro, Albert Salazar, explicó que Illa ingresó el sábado tras un cuadro de dolor lumbar acompañado de pérdida de fuerza en las extremidades inferiores, pero que en las últimas horas la evolución ha confirmado una clara mejoría.
Para Salazar, que habló de una “muy buena noticia”, el diagnóstico ha permitido descartar enfermedades más graves y precisar que se trata de una osteomielitis púbica provocada por el microbio Streptococcus dysgalactiae.
Dejará la UCI y seguirá tratamiento
El president dejará la UCI mañana para pasar a planta, donde continuará el tratamiento, según detalló el equipo médico. Se trata de una infección poco frecuente pero con buen pronóstico, ya que los pacientes acostumbran a lograr una “recuperación completa”, tanto de la infección como de la función motora.
“El president está en forma y es una persona sana y con ánimos de recuperarse lo antes posible, así que no tenemos dudas de que la recuperación funcional será favorable”, subrayó Salazar.
La especialista en enfermedades infecciosas Dolors Rodríguez precisó que el origen está en la unión de dos huesos del pubis, una zona sometida habitualmente a carga mecánica y susceptible de pequeñas lesiones. Los médicos prevén alrededor de dos semanas de ingreso, aunque podrían ser menos si el tratamiento endovenoso puede continuarse en el domicilio.
Recuperación motora y fisioterapia
En paralelo, Illa deberá continuar con fisioterapia para restablecer por completo la movilidad de las extremidades inferiores, la parte más afectada por la infección. Al no presentar fiebre y mantenerse estable, no sufre limitaciones cognitivas, aunque sí debe guardar reposo.
Consultada sobre cuándo podrá volver a correr —actividad que practica con frecuencia— Rodríguez indicó que es difícil de prever y podría oscilar entre cuatro y ocho semanas, siempre siguiendo las recomendaciones de rehabilitación. La bacteria implicada, el Streptococcus dysgalactiae, suele encontrarse en el tracto gastrointestinal y puede llegar a otros puntos del cuerpo cuando penetra en la sangre.
“Habitualmente esto no da problemas, pero si hay un lugar especialmente frágil —donde haya una lesión previa— se engancha allí”, explicó Rodríguez. “Quizás había una inflamación de la articulación y es allí a donde fue a parar la bacteria para causar la osteomielitis”.
El tratamiento consiste en antibióticos —ya iniciados ante la sospecha inicial de infección— y analgésicos si hay dolor. Las dos primeras semanas el fármaco se administra de forma endovenosa y, si la evolución continúa siendo positiva, puede pasarse a formato oral.
