La Junta se propone ir "partido a partido" para pactar hasta diez leyes "a izquierda y derecha" antes de ir a las urnas

El Gobierno andaluz busca pactar con PSOE o Vox para sacar adelante una decena de leyes en los próximos meses después de fracasar en las negociaciones de los Presupuestos

El presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, entre las banderas española y andaluza, en el Consejo de Gobierno.
El presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, entre las banderas española y andaluza, en el Consejo de Gobierno.

“Partido a partido”, el tópico futbolero ha llegado al Gobierno andaluz de Partido Popular y Ciudadanos de la boca de Elías Bendodo, consejero de Presidencia y portavoz, para ejemplificar la dificultad que va a tener cada semana la coalición para sobrevivir en minoría tras no conseguir aprobar los presupuestos del año 2022. En concreto, Bendodo se ha referido al compromiso, por encargo de Moreno Bonilla, de todos los miembros del Gobierno para “redoblar la fuerza negociadora”.

El objetivo de la Junta de Andalucía es completar el próximo periodo de sesiones, que comprende los meses de febrero, marzo, abril, mayo, junio y julio. Con ello, se podría dar por completada la legislatura ya que agosto no es hábil en el Parlamento y octubre sería la fecha tope para la disolución de la Cámara, según contempla la ley electoral.

El portavoz de la Junta ha reconocido que el Gobierno llegó al poder con una agenda reformista “que todavía no ha cumplido en su mayor parte” y ha enumerado hasta diez leyes y decretos que Partido Popular y Ciudadanos llevarán al Parlamento en los próximos meses. Este sprint final comenzará en el mes de diciembre cuando entre en la sede del poder legislativo el tercer decreto de simplificación administrativa y creación definitiva de la Agencia Trade.

La insistencia del Gobierno con los esfuerzos “a izquierda y derecha” – con PSOE y Vox–, para sacar adelante todo lo previsto, choca con las continuas referencias, que se mantienen y que hoy han vuelto a estar presentes, a la pinza de, precisamente, PSOE y Vox. A la vez que Bendodo hacía un llamamiento a ambos para acabar el primer periodo de sesiones del año, manifestaba que “aún no han explicado el rechazo a los Presupuestos”.

Pese al discurso, claro y repetitivo ya que Bendodo viene meses asegurando que el objetivo, pasara lo que pasara con el presupuesto, era acabar la legislatura, el portavoz ha reconocido que el final de la legislatura “va a depender del arco parlamentario”. Tras el fracaso en las últimas negociaciones, la coalición queda a merced de la voluntad del resto de las formaciones parlamentarias.

Sin embargo, desde el Ejecutivo se mantiene el discurso habitual de “anteponer la agenda reformista a las estrategias electorales de otros partidos”, algo para lo que, aunque exista esa intención, depende de tener una mayoría parlamentaria que, ahora mismo, no existe. Por ello, Bendodo incide en “hablar con todos todas las iniciativas” y no limitarse “a una sola fuerza política”. Una fórmula que, además, ayudaría a Moreno Bonilla a situarse en el centro del tablero político andaluz.

La estabilidad es uno de los pilares que repite el Gobierno andaluz para justificar determinadas medidas y algunos de los datos que se conocen, una estabilidad que puede derrumbarse si la próxima semana, el candidato de Ciudadanos en las últimas elecciones y vicepresidente del Gobierno, Juan Marín, deja de ser el líder de la formación naranja tras las primarias. Un hecho que, desde el Ejecutivo, al menos de momento, no han querido valorar al tratarse de “cuestiones internas”.

Otro de los ejes que sustenta al Gobierno es su oposición continuada al Gobierno de España. Se ha vuelto a repetir con el borrador del nuevo sistema de financiación autonómica. Aunque en todo este proceso Moreno Bonilla ha ido de la mano con Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana, y este ha mostrado cierta conformidad con lo presentado por María Jesús Montero, desde la Junta afirman que no les gusta “ni la letra, ni la música” del documento porque “no hay ni una sola cifra”.

En el rechazo frontal al Gobierno, Bendodo ha incluido las deudas del IVA de 2017, la falta de un fondo transitorio para las comunidades infrafinanciadas y la ausencia de que se mantenga el fondo covid del año 2021. El hecho más relevante está en la petición de una gestión común en la pandemia porque “no es serio ni eficaz abordarla de 17 maneras distintas”. Algo que va en línea con las peticiones de Pablo Casado de una ley de pandemias. La cuestión es que sin ser “serio y eficaz” la gestión y la vacunación, España presenta en ambos casos los mejores datos de Europa.

La coalición, al menos en la parte de los populares, tiene clara su hoja de ruta y los mensajes que enviar en lo que dure toda esta precampaña. El problema que presenta es que la ruta ya no depende de Moreno Bonilla, aunque sea el encargado de convocar las elecciones, y hoy Bendodo lo ha verbalizado destapando las cartas del Gobierno.

Sobre el autor:

Emilio Cabrera

Periodista.

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