El juez Peinado termina la investigación y deja a Begoña Gómez al borde de ser juzgada por un jurado popular

El procesamiento es por delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos y apropiación indebida

Begoña Gómez, en una aparición pública.
13 de abril de 2026 a las 13:17h

El juez Juan Carlos Peinado ha dado por concluida la instrucción de la causa y ha propuesto sentar en el banquillo a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos y apropiación indebida.

En el mismo auto, el magistrado rechaza prorrogar la investigación y acuerda el archivo de las actuaciones relativas al delito de intrusismo profesional. No obstante, mantiene el procedimiento abierto contra Cristina Álvarez, asesora de Gómez, por los mismos delitos atribuidos a la principal investigada, así como contra el empresario Juan Carlos Barrabés, en su caso por los dos primeros.

Peinado aprecia indicios suficientes para atribuir a Gómez un posible delito de tráfico de influencias vinculado a la obtención de una cátedra en la Universidad Complutense. En su resolución, el juez afirma que no encuentra un supuesto comparable en democracia y añade: "Pues las conductas que provienen de palacios presidenciales, como este supuesto, parecen más propias de regímenes absolutistas, por suerte, ya olvidados en el tiempo en nuestro Estado, lo que obliga a tratar de analizar (quizás hubiera que remontarse al reinado de Fernando VII) este tipo desde la perspectiva de una interpretación teleológica y hermenéutica de los citados artículos 428 y 429 del Código Penal".

Las acusaciones por corrupción

El instructor deja así a Begoña Gómez a un paso de un juicio por corrupción que, según lo previsto, se celebraría ante un jurado popular. El auto se ha hecho público coincidiendo con el viaje oficial a China de la investigada y del presidente del Gobierno. Además, el juez rechaza las diligencias de prueba solicitadas por las defensas y emplaza a las partes a presentar los escritos finales antes de dictar el auto de apertura de juicio oral.

Según el magistrado, Gómez y Barrabés habrían establecido una relación de intereses en torno a la Universidad Complutense, vinculada a la cátedra que codirigía la esposa del presidente del Gobierno. De esa relación, sostiene el auto, se habría derivado un impulso en la trayectoria profesional de ella y un crecimiento en la actividad empresarial del segundo.

Sobre el autor

Emilio Cabrera

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