El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha declarado este lunes ante el Tribunal Supremo en el marco del juicio por una presunta trama de comisiones en contratos de mascarillas durante la pandemia. Durante su intervención, ha insinuado que su expareja, Jéssica Rodríguez, pudo haber pactado su testimonio con el comisionista Víctor de Aldama, a quien ella aseguró no conocer. Ábalos, sin embargo, sostuvo lo contrario y cuestionó la veracidad de esa afirmación.
"No encuentro motivo alguno para que diga que no lo conoce salvo que haya un asunto que hayan arreglado", afirmó el exministro, quien compareció en una sesión marcada por un tono sereno, aunque salpicado de momentos de ironía. A lo largo de su declaración, también lamentó la exposición pública de su vida privada, asegurando que tanto su intimidad como la de su expareja han sido "reventadas", algo que, según dijo, "duele".
Ábalos defendió la relación que mantuvo con Rodríguez, calificándola como "una relación de verdad", y expresó su malestar por verla "sufrir" durante el juicio. "Soy carne de meme", llegó a decir, antes de cuestionar algunas de las afirmaciones realizadas por ella en sede judicial, como haber cobrado sin trabajar o no haber acudido a su puesto. Según el exministro, estas declaraciones no fueron inducidas por preguntas directas.
En esa línea, aseguró que su expareja actuó "de motu proprio" al afirmar que no conocía a Aldama, algo que, a su juicio, solo podría explicarse por una posible coacción. "Ella no dice eso si antes no se le coacciona. Estoy convencido, porque la conozco", sostuvo. También cuestionó que Rodríguez se autoinculpara sin motivo aparente y denunció que ha sido objeto de "toda una campaña de desgaste".
Ábalos se desvincula de la contratación de Jéssica
Por otro lado, Ábalos se desvinculó de la contratación de Rodríguez en la empresa pública Ineco. Aseguró que "en absoluto" trató este asunto con responsables de otras entidades y explicó que únicamente trasladó su currículum a su exasesor porque consideraba positivo que trabajara, aunque pensaba más en el ámbito privado. Añadió que desconocía que no hubiera desempeñado funciones laborales.
El exministro también abordó su relación con Rodríguez, que situó entre 2018 y 2019, indicanEl exido que terminó de forma "muy brusca". Tras la ruptura, dejó de comunicarse directamente con ella y derivó cualquier contacto a través de su exasesor. Según relató, fue entonces cuando descubrió el término "ghosting", en referencia a la forma en que se distanció.
En relación con la investigación principal, Ábalos negó haber tenido conocimiento de la oferta presentada por Aldama para la adjudicación de contratos de mascarillas. "Por mi mano no pasó ninguna oferta", afirmó con rotundidad. Estas declaraciones se producen después de que Aldama le señalara como una figura clave dentro de la supuesta trama, acusaciones que el exministro rechazó mientras los investigadores subrayan su presunto papel relevante en la organización.


