La desclasificación de los documentos del 23F, acordada por el Consejo de Ministros, coincide con el 45º aniversario de la intentona golpista del 23 de febrero de 1981. El BOE ya ha publicado la desclasificación y los documentos serán públicos en pocas horas
Los principales responsables militares
Antonio Tejero, teniente coronel de la Guardia Civil, encabezó el asalto al Congreso de los Diputados y mantuvo retenidos durante unas 18 horas al Gobierno y a los parlamentarios. Fue condenado a 30 años por rebelión militar y permaneció en prisión quince años y nueve meses, gran parte del tiempo en el castillo de Figueres.
Jaime Milans del Bosch, capitán general de la II Región Militar, fue uno de los cabecillas del golpe. Impuso el estado de excepción en Valencia y desplegó tanques en las calles. Condenado a 30 años de cárcel por rebelión militar, fue excarcelado en 1990 y falleció en 1997.
Alfonso Armada, general de división del Ejército de Tierra, fue designado por los conspiradores como futuro presidente del Gobierno. Fue destituido y detenido cinco días después del golpe. Condenado a 30 años y desposeído de su rango, fue indultado por motivos de salud en 1988 tras seis años en prisión. Muró en 2013.
Ricardo Pardo Zancada, comandante de infantería, se sumó a la ocupación del Congreso con efectivos de la Policía Militar de la División Acorazada Brunete y participó en la redacción del manifiesto de Tejero. Condenado a doce años por adhesión a la rebelión, obtuvo la libertad condicional en 1987.
José Ignacio San Martín, jefe del Estado Mayor de la División Acorazada Brunete, coordinó el despliegue de unidades que ocuparon Prado del Rey, desde donde emitía TVE. Fue condenado a diez años de reclusión y separado del servicio; salió en libertad condicional en 1986. Falleció en 2004.
Juan García Carrés, único civil entre los inculpados, había sido dirigente sindical del franquismo. Participó en reuniones preparatorias del golpe. Fue condenado a dos años de prisión, pena que cumplió, y falleció en 1986.
El papel de la Corona y su entorno
El entonces jefe del Estado, Juan Carlos I, intervino por radio y televisión con uniforme de capitán general para desautorizar a los golpistas y tranquilizar a la población. Su mensaje precipitó la retirada de las tropas en Valencia y el abandono del Congreso por parte de Armada, lo que supuso el fracaso del golpe.
Sabino Fernández Campo, secretario general de la Casa del Rey, coordinó las comunicaciones con el Congreso y la interlocución telefónica del monarca con los mandos militares. Posteriormente fue jefe de la Casa del Rey entre 1990 y 1993.
El Gobierno y los dirigentes políticos
Adolfo Suárez, primer presidente del Ejecutivo constitucional, se encontraba en funciones tras haber dimitido el 29 de enero de 1981. El Congreso celebraba la investidura de su sucesor, Leopoldo Calvo-Sotelo. Falleció en 2014 tras años retirado de la vida pública.
Manuel Gutiérrez Mellado, vicepresidente del Gobierno y teniente general, se enfrentó físicamente a Tejero durante el asalto al hemiciclo. Murió en 1995 en un accidente de tráfico.
Mandos de seguridad y respuesta institucional
José Luis Aramburu Topete, director general de la Guardia Civil, se puso al mando del dispositivo de seguridad para poner fin al asalto y acudió al Congreso para persuadir a Tejero.
José Sáenz de Santamaría Tinture, inspector general de la Policía Nacional, ordenó rodear el Congreso. Su testimonio en el juicio provocó un enfrentamiento verbal con Milans del Bosch. Posteriormente fue director general de la Guardia Civil y falleció en 2003.
Francisco Laína García, director de la Seguridad del Estado, evitó el vacío de poder al presidir la comisión permanente de secretarios de Estado y subsecretarios, que asumió funciones de gobierno durante el secuestro del Ejecutivo.
Mandos militares clave en la desactivación del golpe
Guillermo Quintana Lacaci, capitán general de la I Región Militar, impidió que la División Acorazada Brunete apoyara a los golpistas. Fue asesinado por ETA en 1984.
José Gabeiras Montero, jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, neutralizó los intentos de Milans del Bosch de convencer a otros mandos de que el rey respaldaba el golpe. Falleció en 1995.
José Luis Cortina Prieto, comandante de infantería y jefe operativo del Cesid, fue uno de los tres acusados que resultaron absueltos en el juicio.
