El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha optado de nuevo por la provincia de Huelva como destino para tomar unos días de descanso lejos de la agenda institucional. Según ha confirmado Canal Sur, el jefe del Ejecutivo se ha desplazado esta misma tarde en el Falcon presidencial desde la base aérea de Torrejón de Ardoz hasta la base naval de Rota, una instalación compartida por España y Estados Unidos.
Hay que recordar que el Gobierno español decidió hace unas semanas prohibir a la administración de Donald Trump el uso de dicha base, además de la de Morón, para aeronaves vinculadas a la operación Furia Épica en Oriente Medio. Tras aterrizar en territorio gaditano, Sánchez se ha dirigido sin demora al Palacio de las Marismillas, situado en el entorno natural de Doñana, donde permanecerá durante unos días.
Despliegue de seguridad y actividad en Sanlúcar
La llegada del presidente no ha pasado desapercibida en la zona. En Sanlúcar de Barrameda, punto habitual de tránsito hacia el Coto de Doñana, vecinos y visitantes han presenciado un notable despliegue de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Durante las últimas horas, se ha registrado un constante movimiento de vehículos oficiales y embarcaciones encargadas de cruzar el río Guadalquivir hacia la orilla onubense.
El operativo de seguridad ha acompañado así el traslado del presidente hasta su residencia temporal, en una escena que se repite cada vez que el jefe del Ejecutivo elige este enclave para descansar. La presencia del presidente, aunque discreta en cuanto a comunicación oficial, ha sido visible sobre el terreno debido al volumen de medios movilizados.
La jornada del presidente había comenzado en La Moncloa con la primera reunión del Consejo de Ministros tras la última remodelación del Gobierno. A primera hora hacía acto de presencia el nuevo vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, seguido poco después por Arcadi España, nuevo titular de Hacienda. Se trata del primer Consejo sin María Jesús Montero, candidata a las elecciones andaluzas.
No es la primera vez que Sánchez recurre a este enclave para desconectar. La última constancia oficial de su presencia en el Palacio de las Marismillas se remonta a la Semana Santa de 2024.


