El presidente de la Junta en funciones y candidato del PP a la reelección, Juanma Moreno, ha acudido este miércoles a Telecinco, donde ha insistido en que se ve gobernando en solitario. Y sobre Vox, ha sido contundente: "Me insultan en sus propias furgonetas de campaña con cartelería diciendo que soy un fraude". Mala base, ha dicho, para cualquier pacto. Moreno reconoció que "todo es posible" y que hay "cuatro diputados en cuatro provincias que están bailando", pero insistió en que su objetivo es lograr una mayoría suficiente para no depender de nadie. "Quiero tener las manos libres e independencia para seguir con mi programa, que es un programa moderado, de integración y de gobernar para todo el mundo". Sus palabras llegaron un día después del barómetro del Centra, que sitúa al PP-A rozando la mayoría absoluta con 22 puntos de ventaja sobre el PSOE-A, que caería a su peor resultado histórico en autonómicas.
Sobre las líneas rojas para un eventual acuerdo con Vox, Moreno se ha negado a entrar en el debate en plena "vorágine de campaña" y apela a "la inteligencia de los ciudadanos", convencido de que los andaluces no quieren "importar el ruido y los disparates que a veces vemos en otros lugares de la geografía española".
La corrupción también tuvo su espacio en la entrevista. Preguntado por si el juicio del 'caso Kitchen' en la Audiencia Nacional puede pasarle factura, Moreno fue rotundo: "Al PP estoy absolutamente convencido de que no, porque además no es un tema de conversación en Andalucía". Su argumento: tras el impacto de los ERE, la comunidad lleva "siete años y tres meses sin casos de corrupción" bajo su gobierno. Donde sí ve daño es en el otro lado: los votantes socialistas, dijo, están "más desmovilizados" por las imágenes del caso Koldo y Ábalos.
Sobre los cribados: "Pedimos disculpas, asumimos responsabilidades"
Otro de los asuntos más delicados fue el escándalo de los cribados de cáncer de mama en el Hospital Virgen del Rocío, que afectó a 2.317 mujeres que no recibieron correctamente los resultados no concluyentes de sus pruebas. "Hubo un problema con el protocolo de información", explicó Moreno, que reconoció que fue "una de las situaciones más duras" de su etapa de gestión. La respuesta incluyó el cese de la consejera de Salud y la cúpula de Salud Pública, el contacto directo con las pacientes afectadas y la contratación de más de 500 nuevos profesionales, entre ellos radiólogos. "Pedimos disculpas, asumimos responsabilidades", repitió. Y negó que haya constancia de ninguna mujer fallecida por estos fallos, lamentando que los partidos hayan intentado "politizar el caso" con denuncias que "la mayoría han sido archivadas por la Justicia".
Por último, Moreno abordó la política migratoria y la regularización extraordinaria impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez en plena campaña. El candidato popular descartó cualquier posibilidad de que el censo electoral pueda "inflarse" —recordó que se cerró hace más de dos meses— pero sí criticó el timing de la medida: "No es casualidad que esta regularización se haga en pleno proceso electoral en Andalucía". Defendió un modelo de "orden e integración", advirtiendo que el desorden migratorio de los últimos años "ha cebado el discurso de Vox y ha cebado también problemas de convivencia en España".
