El 34,7% de la población andaluza se encuentra en situación de riesgo de pobreza o exclusión social según el indicador europeo Arope, casi uno de cada tres habitantes de la comunidad. Dentro de ese porcentaje, un 10,9% sufre carencia material y social severa: incapacidad para afrontar gastos imprevistos, para comer carne o pescado a diario o para mantener la vivienda a una temperatura adecuada.
De los 15 ítems que componen ese indicador, diez han empeorado respecto al año anterior, según los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida de 2025. La recuperación macroeconómica no ha llegado a los hogares más vulnerables. Es lo que denuncia una vez más la Red Andaluza de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN Andalucía), que ha entregado a todos los partidos políticos un decálogo de diez exigencias para la próxima legislatura, avalado por 93 organizaciones.
Vivienda, empleo, sanidad y género: los cuatro pilares del decálogo
El primer y más extenso capítulo del documento aborda la vivienda. El valor tasado medio en Andalucía alcanzó los 1.696 €/m² en el primer trimestre de 2025, con una subida anual del 9%, mientras los hogares en situación de pobreza destinan el 30,1% de sus ingresos a pagar el alquiler o la hipoteca.
EAPN reclama un Plan Integral de Vivienda que proteja el parque público, regule el mercado para frenar la especulación y elimine los asentamientos chabolistas, calificados como "una lacra social del siglo XXI". También exige la prohibición de desahucios sin alternativa habitacional.
En materia de empleo, la tasa de desempleo andaluza se sitúa en el 15,27%, con un paro juvenil del 30,73%. El 12% de la población menor de 65 años vive en hogares con baja intensidad de trabajo, la cifra más alta de toda España. El decálogo propone políticas activas estables, impulso de la economía social y, sobre todo, corregir el absurdo estructural porla el que aceptar un trabajo temporal puede significar perder una prestación y quedar en peor situación que antes de trabajar.
Y en sanidad, la EAPN señala el colapso de la Atención Primaria, la desigualdad territorial y la crisis de salud mental juvenil como urgencias que requieren medidas inmediatas, incluyendo programas de prevención del suicidio y cobertura universal en salud bucodental, oftalmológica y auditiva.
Especialmente contundente es el capítulo dedicado a la igualdad de género. La tasa AROPE femenina en Andalucía supera en más de tres puntos a la masculina, la brecha más amplia de la última década. Andalucía lidera el ranking de comunidades en número de denuncias por violencia de género —40.168 en 2024—, y el 29,2% de las mujeres asesinadas en España en 2025 por violencias de género eran andaluzas.
La infancia, los migrantes y el Tercer Sector, en el punto de mira
Algunos de los datos más alarmantes del documento afectan a la infancia: la tasa Arope de niñas, niños y adolescentes en Andalucía alcanzó en 2024 el 44,9%, la más alta de todos los grupos de edad por quinto año consecutivo. En los hogares con menores dependientes, esa tasa llega al 42,6%, frente al 28% en hogares sin menores. EAPN reclama la universalización de la educación de 0 a 3 años y una renta universal por crianza. Para la población migrante, exige garantizar el acceso a la protección social con independencia de la situación administrativa y agilizar los procesos de regularización.
El decálogo dedica también un capítulo al Tercer Sector, donde se encuadran las 69 entidades de EAPN —entre ellas Cáritas, Cruz Blanca, Save the Children, Médicos del Mundo o Proyecto Hombre—, alertando de un "déficit estructural" que amenaza la continuidad de programas esenciales por la falta de financiación. El documento cierra con una exigencia de justicia social en la transición ecológica: que la descarbonización de la economía no se convierta en una nueva barrera de exclusión para los más vulnerables, reclamando acceso universal a energía asequible y refuerzo del transporte público en zonas rurales.
"El Pacto y su decálogo no deben quedarse en una declaración de intenciones, sino convertirse en un marco efectivo de actuación que garantice derechos, reduzca desigualdades y sitúe la lucha contra la pobreza en el centro de la agenda política", concluye el documento. Los compromisos, subraya EAPN, han de ser "claros, evaluables y sostenidos en el tiempo". El 17 de mayo, los andaluces votarán. Y la red estará tomando nota de lo que cada programa promete y de lo que cada gobierno haga después.
