Consulta los papeles del 23F: seis espías implicados, reuniones del Rey con Suárez y Milans del Bosch, aún con datos censurados

El Gobierno ha desclasificado documentación que señala cómo militares recibieron órdenes de "tirar a matar" al tomar la televisión pública. Hay documentos publicados con referencias censuradas

Algunos de los documentos desclasificados del 23F, aún preservando ciertos datos.
25 de febrero de 2026 a las 13:59h

Más de 150 documentos sobre el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 ya pueden consultarse tras su desclasificación oficial, en una web de La Moncloa que por momentos está fallando. En total, son 153 documentos procedentes de los archivos de Defensa, Interior y Exteriores. Entre los papeles aparecen transcripciones de conversaciones telefónicas, informes confidenciales y documentos manuscritos que arrojan nueva luz sobre uno de los episodios más oscuros de la democracia española. En cualquier caso, hay documentos aún censurados.

Uno de los datos más impactantes afecta directamente al antiguo servicio secreto. Según documentación desclasificada por el Ministerio de Defensa, seis miembros de la Agrupación Operativa de Misiones Especiales (AOME) del Cesid, antecedente del actual Centro Nacional de Inteligencia, “participaron activamente” en el intento golpista y trataron después de encubrir su implicación. El informe sostiene que los agentes “o bien conocían los hechos antes del 23 de febrero” o “planificaron un apoyo operativo que llevaron a efecto” y que posteriormente intentaron justificar sus movimientos activando una operación de cobertura.

En los documentos se menciona al capitán García Almenta, al capitán Gómez Iglesias, al sargento Miguel Sales, al cabo Monge Segura y al cabo Moya Gómez, de quienes se afirma que “conocían los hechos concretos antes de que ocurrieran”. También aparece el comandante José Luis Cortina, jefe de la unidad de élite del CESID, absuelto en el juicio del 23F. El texto indica que “no está comprobado” que supiera del intento de asonada, “pero hay indicios de que así fuera”.

El auto de procesamiento contra Milans del Bosch, hasta ahora secreto.

Las grabaciones telefónicas incluidas en los archivos revelan conversaciones de soldados que participaron en la toma de Televisión Española. En una de ellas, un militar relata cómo su capitán lo movilizó aquel día: “Venga a Televisión y órdenes de no hablar con nadie; el primer tiro al aire y el segundo a dar, con los cargadores metidos y ni seguro ni nada”. Cuando su interlocutor le pregunta si fueron ellos quienes tomaron la televisión, responde: “Sí, sí, sí. Nosotros fuimos”. Y añade una frase que hiela la sangre: “Pues tirar a matar. Con eso ya te lo he dicho todo”.

Una reunión del Rey con Suárez y otra con Milans del Bosch

La documentación también recoge un informe del 5 de febrero de 1982 del Centro Superior de Información de la Defensa en el que se señala que el Rey mantuvo una entrevista “confidencialmente” con el teniente general Milans del Bosch tras el golpe. En esa reunión habría pedido que “la Corona no salga lesionada del proceso” judicial.

Otro documento recoge una conversación del 12 de diciembre de 1981 entre el monarca, el presidente del Gobierno y el ministro de Defensa. En ella afirmó: “Unas Fuerzas Armadas vencedoras en una triste guerra civil, que no obtuvieron beneficios destacados después de su victoria y que durante cuarenta años sirvieron a España con espíritu de sacrificio, estaban acostumbradas -esos~- al mayor respeto, a la más destacada consideración, a la protección de su dignidad por parte de los distintos sectores de la Nación.” Y advertía: “La situación militar es hoy delicada”.

Un informe sin firmar del Ministerio del Interior analiza “la campaña contra S. M el Rey en relación con el 23-F” y sostiene que determinados sectores políticos de “derecha radical” difundieron bulos para “disminuir la responsabilidad de los procesados” y disponer de “un argumento contra la Corona”. Además, entre los papeles figura un croquis manuscrito de 1980 titulado “operaciones en marcha”, que contemplaba tres posibles vías de actuación militar y señalaba que, ante un “deterioro rápido de la situación”, la intervención vendría “mediante El Pronunicamiento”.

Sobre el autor

Pablo Fdez. Quintanilla

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