El Comité Intercentros de la Radiotelevisión Pública de Andalucía (RTVA) ha convocado concentraciones semanales en todos los centros de trabajo todos los martes, animando a las trabajadoras y trabajadores a vestir de negro como muestra de protesta por la gestión de la dirección de la empresa. La medida busca visibilizar su malestar de forma similar a otras RTV públicas del país.
La plantilla de la RTVA denuncia que se encuentra bajo presión desde hace años debido a la escasez de personal, una situación que, según el Comité, pone en riesgo la viabilidad de la empresa. La incorporación de nuevos trabajadores ha sido "mínima", y la pérdida de más de 350 empleados en los últimos años se suma a la previsión "de más de 450 jubilaciones próximas". Ante esta situación, los representantes sindicales consideran crucial que no se produzcan más despidos.
El Comité Intercentros subraya que la falta de personal y la precariedad laboral, con numerosos contratos encadenados durante años, requieren una solución urgente por parte de la dirección. Además, denuncian que la contratación reciente de cinco redactores de forma directa poco antes de las elecciones ha generado un fuerte descontento entre la plantilla.
La organización sindical también alerta sobre lo que considera un incremento de la manipulación informativa, que estaría limitando el derecho de la ciudadanía andaluza a acceder a contenidos objetivos y plurales. Este aspecto se presenta como una de las principales motivaciones detrás de las acciones de protesta.
Denuncia ante la Inspección
Entre las medidas planteadas se incluye la presentación de una denuncia ante la Inspección de Trabajo. Asimismo, se anima a los empleados a no utilizar su teléfono móvil personal para tareas laborales y a negarse a realizar horas extraordinarias, recordando que ambas situaciones pueden considerarse ilegales si son exigidas por la empresa.
El Comité Intercentros justifica las movilizaciones y medidas individuales como acciones para defender el servicio público. Entre sus objetivos destacan recuperar las plazas perdidas, garantizar el empleo y la estabilidad, denunciar prácticas de contratación sin transparencia y frenar la externalización de la producción.
La primera concentración se celebrará el martes 17 de febrero de 2026 a las 10:00 en todos los centros de trabajo, aunque la hora podrá adaptarse en algunas provincias para asegurar la máxima participación de la plantilla, según indicaciones de los representantes sindicales locales.
