Detrás de una web de pornografía con decenas de millones de visitas al mes se ha escondido durante años algo mucho más oscuro: una red organizada de hombres que graban a mujeres dormidas sin su consentimiento, se instruyen entre sí para sedarlas y compran y venden los productos para hacerlo.
La periodista Saskya Vandoorne, jefa de la oficina de CNN en París, ha destapado cómo funciona este entramado a escala global. El sitio en cuestión es una plataforma que ha registrado más de 80 millones de visitas en un solo mes y que alberga miles de vídeos etiquetados como "contenido de sueño", subidos por los propios usuarios.
Muchos de esos vídeos acumulan cientos de miles de reproducciones. Entre los usuarios ha circulado un hashtag que funciona como señal para confirmar que la mujer filmada está realmente inconsciente. Lo que ha encontrado CNN dentro de esa comunidad, sin embargo, va mucho más allá del material audiovisual.
Un vendedor de sedantes a 175 dólares la botella
El equipo de Vandoorne ha rastreado un enlace dentro del propio sitio que llevaba a un grupo privado de Telegram con cerca de 1.000 miembros. Allí los participantes han compartido instrucciones detalladas para sedar a sus parejas: nombres de medicamentos comunes, dosis exactas y métodos de administración paso a paso.
Durante la investigación, Vandoorne contactó con uno de esos usuarios, que vendía sedante líquido por Telegram y lo enviaba a cualquier parte del mundo a 175 dólares la botella. En los mensajes que le envió, el vendedor garantizó que el producto no tiene sabor y que la víctima "no recordará nada".
Poco después de que CNN iniciara sus pesquisas, el grupo de Telegram desapareció. Las ONG estadounidenses que llevan años alertando sobre el uso de plataformas digitales para organizar violencia sexual han señalado que este caso ha confirmado sus propias investigaciones.
Legisladores de Reino Unido y EE.UU. exigen que las tecnológicas actúen
La publicación del reportaje ha desatado una respuesta institucional a ambos lados del Atlántico. En el Reino Unido, legisladores han señalado directamente a las plataformas donde han crecido estas comunidades —que CNN ha denominado "academias de violación"— y han reclamado responsabilidades. En Estados Unidos, varios congresistas han interpelado al gobierno sobre las medidas vigentes frente a estas redes.
Al mismo tiempo, ha circulado una petición que reclama a los principales motores de búsqueda que desindexen la plataforma y sitios similares. Las empresas implicadas no se han pronunciado públicamente sobre las conclusiones de la investigación, cuya versión completa está disponible en CNN All Access.
