El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a endurecer su discurso hacia Irán al amenazar con una posible destrucción de infraestructuras clave del país si no acepta su propuesta de acuerdo. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump ha advertido de que podría destruir "todas las centrales eléctricas y todos los puentes de Irán" en caso de que no se alcance un entendimiento. Al mismo tiempo, ha defendido su planteamiento negociador al asegurar: "Estamos ofreciendo un trato muy justo y razonable".
En sus declaraciones, el presidente estadounidense ha afirmado además que ha dejado atrás la actitud de "Señor Agradable". En ese contexto, ha sostenido que "caerán rápido, caerán sin problemas y si no aceptan el trato será un honor para mí hacer lo que se deba hacer, lo que otros presidentes debieron haber hecho con Irán durante los últimos 47 años", elevando así el tono de sus advertencias y situando el conflicto en una perspectiva de largo recorrido.
Las tensiones se han incrementado después de que Irán decidiera este sábado restablecer las restricciones en el estrecho de Ormuz, una medida que Teherán vincula al bloqueo marítimo impuesto por Estados Unidos contra sus puertos. En respuesta a esta situación, Trump ha señalado que sus representantes viajarán a Islamabad, en Pakistán, donde tienen previsto llegar para participar en negociaciones destinadas a abordar la crisis.
Irán no seguirá negociando
Por su parte, Irán no tiene previsto enviar una delegación a una nueva ronda de conversaciones con Estados Unidos mientras continúe el bloqueo marítimo, según ha informado la agencia Tasnim. El medio, vinculado a la Guardia Revolucionaria iraní, ha indicado que "no habrá negociaciones mientras continúe el bloqueo marítimo" estadounidense sobre los puertos iraníes.
No obstante, Tasnim ha precisado que el intercambio de mensajes entre ambos países continúa a través del mediador paquistaní en los últimos días. Esta comunicación se produce tras la primera ronda de conversaciones celebrada el pasado fin de semana en Islamabad, que finalizó sin acuerdo. Según la versión iraní, el fracaso de ese encuentro se debió a las exigencias y a las ambiciones de la parte estadounidense.
