El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este sábado una advertencia directa a Irán al amenazar con atacar sus centrales eléctricas si no se produce la apertura "total" del estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas. El mandatario hizo pública su postura a través de su red social, donde fijó un ultimátum claro a la república islámica en medio de una escalada de tensión en la región.
"Si Irán no abre totalmente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 HORAS a partir de este preciso momento, Estados Unidos atacará y arrasará con sus diversas centrales eléctricas, empezando por la más grande", escribió Trump. El mensaje se produce después de que las Fuerzas Armadas estadounidenses aseguraran haber debilitado la capacidad iraní para "amenazar la libertad de navegación" en este enclave estratégico, tras un ataque reciente contra un arsenal subterráneo en la costa iraní.
Según explicó el jefe del Comando Central de Estados Unidos, Brad Cooper, la instalación afectada se utilizaba para almacenar misiles de crucero antibuque y otros materiales militares. En paralelo, Irán ha respondido a las amenazas anunciando que atacará infraestructuras energéticas estadounidenses si sus centrales eléctricas son bombardeadas, además de advertir de posibles acciones contra plantas de desalinización y sistemas tecnológicos vinculados a Estados Unidos e Israel en la región.
En relación con el estrecho de Ormuz, las autoridades iraníes sostienen que la vía marítima continúa abierta a la navegación internacional, aunque excluyen a Estados Unidos e Israel. "El estrecho de Ormuz está abierto para todos, excepto para los enemigos", afirmó el embajador iraní en Londres y representante ante la Organización Marítima Internacional, Ali Musavi, quien añadió que el tránsito de embarcaciones es posible "con coordinación con las autoridades iraníes para las disposiciones de seguridad y protección".
España retira tropas
El estrecho de Ormuz constituye un punto clave del comercio energético mundial, al canalizar aproximadamente el 20% de las exportaciones globales de crudo. La tensión creciente ha reducido el tráfico marítimo en la zona y ha impulsado al alza los precios del petróleo. En este contexto, Washington ha instado a aliados de la OTAN y países asiáticos dependientes del crudo de la región a reforzar la seguridad en el paso, sin que hasta ahora se hayan concretado compromisos de despliegue.
En paralelo a esta crisis, un avión del Ejército del Aire y del Espacio aterrizó este sábado en la base aérea de Base Aérea de Torrejón de Ardoz con 21 militares españoles evacuados de Irak, procedentes de la base alemana de Base Aérea de Ramstein. Estos efectivos se suman a otros 205 que regresaron previamente desde Incirlik, en Turquía, dentro de una operación que ha permitido repatriar a 226 de los aproximadamente 300 desplegados en el país, la mayoría pertenecientes al Tercio "Gran Capitán" 1º de la Legión. El repliegue, coordinado con aliados en misiones internacionales como "Inherent Resolve" y la operación de la OTAN en Irak, responde al deterioro de la seguridad derivado del conflicto en Irán.
