La tensión en Irán ha escalado hasta un punto sin precedentes tras las amenazas lanzadas por Donald Trump. El Gobierno de Irán ha comenzado con la distribución preventiva de tabletas de yodo entre la población y una sucesión de mensajes cruzados que elevan todavía más la incertidumbre en la región. Según la Agencia ILNA y la autoridad sanitaria de la Universidad de Ciencias Médicas de Bushehr, se ha puesto en marcha el reparto preventivo de comprimidos de yodo en la ciudad de Bushehr, al sur del país, ante la posibilidad de emisiones radiactivas derivadas de un eventual ataque contra la central nuclear situada en esa zona. Los comprimidos se están entregando en todos los centros de salud de la ciudad, dentro de un protocolo que da prioridad a los vecinos que residen más cerca de la planta. Cada persona recibe una dosis ajustada a su edad para evitar la absorción de yodo radiactivo, que puede provocar daños permanentes.
La situación es especialmente delicada en torno a la central nuclear de Bushehr, la única operativa en Irán. Sus inmediaciones han sido objetivo de varios ataques en las últimas semanas, con impactos registrados cerca del perímetro e incluso a corta distancia del reactor principal. Esos ataques causaron la muerte de uno de los agentes de seguridad de la planta. En medio de esta creciente inseguridad, la empresa rusa Rosatom, que colabora en la operación del complejo, ha evacuado a gran parte de su personal extranjero para garantizar su seguridad. En paralelo, miles de personas han salido a las calles para formar cadenas humanas ante centrales eléctricas y puentes en distintas ciudades del país.
Al mismo tiempo, desde Washington aumenta la presión. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha afirmado que “solo el presidente” Donald Trump sabe en qué estado se encuentran las negociaciones con Irán y qué ocurrirá cuando expire el ultimátum fijado para alcanzar un acuerdo y reabrir el estrecho de Ormuz, a las 20.00 de Washington, y s las 2.00 en la España peninsular: “Solo el presidente sabe en qué punto se encuentran las cosas y qué es lo que hará”.
Por su parte, el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, expresó este martes su esperanza de que Irán envíe en las próximas horas “la respuesta correcta” antes de que expire esta noche el ultimátum de Trump. “Nos sentimos confiados en que podamos obtener una respuesta, ya sea positiva o negativa. Espero que den la respuesta correcta”, declaró en rueda de prensa en Budapest. “Lo que realmente queremos es un mundo donde el petróleo y el gas fluyan libremente, donde la gente pueda permitirse calentar y enfriar sus hogares, donde la gente pueda permitirse viajar al trabajo”, añadió Vance, que se encuentra de visita en Hungría para apoyar la campaña de Viktor Orbán de cara a las elecciones legislativas de este domingo en el país centroeuropeo. Además, aseguró que los recientes ataques estadounidenses contra la isla petrolera iraní de Jarg “no constituyen un cambio de estrategia” respecto al ultimátum, que sigue vigente hasta las 20.00 hora local en Washington, las 2.00 de la madrugada del miércoles en España peninsular. (EFE)
En la ciudad occidental de Kermanshah, un grupo de manifestantes se reunió frente a la planta eléctrica de Bisotun, donde portaron fotografías del fallecido líder supremo Alí Jameneí y de su sucesor e hijo Mojtaba Jameneí, denunciando que atacar infraestructuras eléctricas constituye un crimen de guerra, según informó la agencia Mehr. También se formaron cadenas humanas ante la central termoeléctrica de la ciudad noroccidental de Tabriz y la planta eléctrica de Shahid Rajaei, en la norteña ciudad de Qazvín.
Todo esto tiene como telón de fondo el mensaje con el que Trump arrancó el día en redes sociales y que ha disparado aún más la alarma internacional: “Una civilización entera va a morir esta noche”. El presidente de Estados Unidos añadió: “No quiero que ocurra, pero probablemente pase así”. En la frase siguiente, sin embargo, rebajó parcialmente el tono al asegurar que “ahora que tenemos total y completo cambio de régimen, en el que mentes distintas, más inteligentes y menos radicalizadas se imponen, puede que algo revolucionariamente maravilloso pueda pasar, ¿quién sabe?”.
