El Santo Sepulcro, la tumba de Jesucristo, cerrado por primera vez en 839 años

Una medida adoptada por Israel por "razones de seguridad" en el conflicto que se vive en Oriente Medio

La iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén.
La iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén.
20 de marzo de 2026 a las 21:22h

Por primera vez desde hace 839 años, el acceso a la basílica del Santo Sepulcro, en Jerusalén, permanece cerrado desde el pasado 28 de febrero por decisión de Israel, una medida adoptada por "razones de inseguridad".  Se trata de un hecho sin precedentes desde 1187, que ha generado una profunda inquietud en el mundo cristiano al afectar a uno de los lugares más sagrados de su tradición.

El templo, considerado por millones de fieles como el lugar donde fue enterrado Jesucristo tras la crucifixión y donde se produjo la resurrección, ha experimentado cierres puntuales a lo largo de la historia, pero nunca de forma tan prolongada. En su interior, la tradición sitúa tanto el Gólgota como la tumba vacía, lo que convierte este enclave en un lugar espiritual cuya clausura tiene una dimensión global, especialmente en el actual contexto de conflicto en Oriente Medio.

Por primera vez en la historia reciente, las liturgias han quedado interrumpidas durante semanas en un recinto que habitualmente mantiene un ritmo casi continuo de oración. Las ceremonias son organizadas por las tres principales comunidades custodias –la Iglesia Ortodoxa Griega, la Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica Romana–, cuya actividad se ha visto completamente alterada por el cierre.

El lunes, fragmentos de un misil iraní impactaron cerca del Santuario

La situación se agravó tras conocerse que fragmentos de un misil iraní impactaron en varios puntos de la Ciudad Vieja de Jerusalén, incluyendo zonas próximas al Santuario. El incidente, confirmado por la policía israelí, ha provocado alarma internacional y una enérgica reacción entre creyentes de distintas confesiones. Las imágenes del ataque en una ciudad sagrada para cristianos, judíos y musulmanes han generado indignación y preocupación por la seguridad de estos espacios históricos.

El cierre coincide además con la Cuaresma, un periodo clave del calendario cristiano que tradicionalmente atrae a miles de peregrinos a Jerusalén. Muchos de ellos recorren la Vía Dolorosa antes de culminar su itinerario espiritual en el Santo Sepulcro, una práctica que ahora se ha visto abruptamente interrumpida, alterando siglos de tradición religiosa.

A lo largo de su historia, el Santo Sepulcro ha sobrevivido a destrucciones, reconstrucciones y cambios de poder, desde su fundación en el siglo IV bajo el emperador Constantino I hasta su paso por califatos, cruzados, el dominio otomano o la administración británica. Incluso en contextos de gran inestabilidad, el culto cristiano se había mantenido. De forma singular, la custodia diaria de sus puertas ha recaído durante siglos en dos familias musulmanas de Jerusalén, los Nuseibeh y los Joudeh al-Goudia, una tradición que se ha visto interrumpida por la decisión israelí.

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Rubén Guerrero.

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