Irán anuncia que el Estrecho de Ormuz está "completamente abierto": giro radical del precio del petróleo

El presidente estadounidense mostró un llamativo optimismo respecto al ritmo de las negociaciones: "Este proceso debería avanzar muy rápidamente"

Irán anuncia que el Estrecho de Ormuz está "completamente abierto": giro radical del precio del petróleo.
17 de abril de 2026 a las 16:08h

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araghchi, anunció este viernes que Teherán garantiza la plena apertura del estrecho de Ormuz durante el periodo de tregua con Israel, una declaración que sacudió de inmediato los mercados financieros internacionales.

Las bolsas reaccionaron con subidas generalizadas ante la noticia, mientras el precio del petróleo profundizaba sus caídas y se hundía casi un 10%, en una jornada marcada por la esperanza de una desescalada en uno de los conflictos más tensos de los últimos tiempos.

Sin embargo, la apertura de esta vía marítima estratégica no supone el fin de todas las presiones sobre Irán. Estados Unidos mantendrá el bloqueo a los barcos iraníes hasta que se cierre definitivamente el acuerdo de paz, una condición que el presidente Donald Trump se encargó de dejar clara pocas horas después de conocerse el anuncio de Teherán. Trump celebró las noticias, pero subrayó que el bloqueo naval estadounidense permanecerá vigente "hasta el momento en que nuestra transacción con Irán esté 100% completada".

Trump confía en cerrar el acuerdo "muy rápidamente"

El presidente estadounidense mostró un llamativo optimismo respecto al ritmo de las negociaciones. "Este proceso debería avanzar muy rápidamente, dado que la mayoría de los puntos ya han sido negociados", escribió Trump en una publicación escrita íntegramente en mayúsculas en su plataforma Truth Social. Una forma de comunicar que, lejos de pasar desapercibida, subrayó la importancia que el mandatario otorga a este proceso diplomático en curso.

Trump fue incluso más allá al ser preguntado por los periodistas en la Casa Blanca sobre la posibilidad de viajar a Pakistán para rubricar personalmente un eventual acuerdo de paz. "Iría a Pakistán; sí", afirmó. "Si el acuerdo se firma en Islamabad, es posible que vaya". Y añadió: "Ellos quieren que vaya". Una declaración que refleja hasta qué punto Washington considera este acuerdo una victoria diplomática de primer orden.

Israel ocupa los territorios y avisa: "Las manos siguen en el gatillo"

En el sur de Líbano, el primer día del alto el fuego estuvo lejos de ser una jornada de calma absoluta. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, dejó un mensaje inequívoco: el ejército israelí "mantiene y seguirá manteniendo todos los territorios que ha liberado y ocupado". Esto incluye una franja de hasta 10 kilómetros en el sur de Líbano, donde las tropas israelíes permanecerán durante los 10 días de tregua y continuarán, según Katz, "eliminando la infraestructura terrorista, incluyendo la destrucción de viviendas".

Mientras los soldados israelíes afianzaban su presencia sobre el terreno, miles de personas intentaban regresar a sus hogares en el sur de Líbano, en una estampa que mezcla la esperanza del regreso con la incertidumbre de encontrar sus comunidades devastadas. El contraste entre los movimientos civiles y la actividad militar sobre el mismo territorio resume la fragilidad de esta tregua en sus primeras horas.

La milicia Hezbolá, por su parte, no bajó la guardia retórica. El grupo armado reivindicó más de 2.000 ataques durante los 46 días de guerra con Israel y lanzó una advertencia clara: sus milicianos "mantienen las manos en el gatillo, vigilantes ante el enemigo traicionero". Un mensaje que evidencia que, pese al alto el fuego, la tensión sobre el terreno sigue siendo extremadamente alta y que cualquier movimiento puede reabrir las hostilidades.

En el plano diplomático, Pakistán emerge como actor clave en este delicado proceso de negociación. Islamabad ha intensificado sus esfuerzos en los últimos días para asegurar una nueva ronda de conversaciones de paz, después de que la anterior ronda de negociaciones concluyera en la capital pakistaní durante el fin de semana sin lograr ningún acuerdo. La presión para alcanzar un entendimiento es máxima, y Pakistán parece decidido a no dejar escapar su papel protagonista en la resolución del conflicto.

El propio Trump lo dejó implícito al confirmar que consideraría desplazarse hasta Islamabad si fuera necesario para estampar su firma en un acuerdo. Con el estrecho de Ormuz abierto, los mercados al alza, el petróleo a la baja y una diplomacia que trabaja contrarreloj, el mundo contiene la respiración ante la posibilidad de que uno de los conflictos más explosivos del momento esté más cerca de su fin de lo que nadie hubiera imaginado hace apenas unas semanas.

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P. S. M.

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