El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha declarado que su país está dispuesto a poner fin a la guerra con Estados Unidos e Israel si recibe garantías de que no será objeto de nuevos ataques. La afirmación fue realizada durante una conversación telefónica con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, el pasado martes, según informaron fuentes oficiales el miércoles por la noche.
Pezeshkian subrayó que la disposición de Irán a cesar las hostilidades depende de la existencia de garantías que impidan la repetición de cualquier agresión. En este contexto, instó a los países europeos a abandonar lo que calificó de enfoque destructivo hacia Irán y a adoptar políticas fundamentadas en el derecho internacional y en un compromiso constructivo y profesional.
Al mismo tiempo, el mandatario iraní justificó los ataques de su país contra naciones vecinas, argumentando que estas albergan bases estadounidenses utilizadas para lanzar operaciones contra Irán. Según Pezeshkian, los gobiernos locales no han cumplido con su responsabilidad de impedir que sus territorios sean usados para acciones hostiles.
Antonio Costa pide reducir la tensión
Por su parte, António Costa pidió a Irán reducir la tensión en Oriente Medio, instando al cese de los ataques contra países de la región y promoviendo la vía diplomática como única alternativa viable. El político portugués enfatizó la necesidad de proteger a la población civil y la infraestructura, y de que todas las partes respeten plenamente el derecho internacional.
Costa advirtió que la situación en Oriente Medio es extremadamente peligrosa y destacó la urgencia de que Irán actúe con moderación. La conversación telefónica con Pezeshkian se centró en la estabilidad regional y en la búsqueda de mecanismos que eviten la escalada de conflictos, insistiendo en la importancia de la diplomacia frente a la confrontación militar.
