El osario con los restos de San Francisco de Asís ha sido expuesto este sábado al público por primera vez en la historia en la basílica de Asís, coincidiendo con el 800 aniversario de su muerte. La veneración será posible únicamente durante un mes. La ceremonia estuvo presidida por el cardenal español Ángel Fernández Artime.
Los restos reposan ahora en una urna de cristal. Fray Giulio Cesareo, director de la oficina de comunicaciones del Sagrado Convento de Asís, explicaba "paradójicamente, es precisamente en la banalidad de estos pocos huesos que quedan donde captamos el significado: Francisco, con estos huesos tan deteriorados y desgastados, da testimonio de que lo dio todo. Puede ser una experiencia significativa tanto para creyentes como para no creyentes".
A lo largo de los siglos se han practicado varios exámenes para confirmar su identidad, aunque nunca antes se habían expuesto a la devoción popular. Los restos permanecieron desaparecidos durante siglos hasta que fueron hallados en la noche del 12 al 13 de diciembre de 1818. El primer examen oficial, en 1819, confirmó su autenticidad. Posteriormente, los análisis de 1978 —con motivo del 750 aniversario— y el más reciente en 2015 aportaron nuevos datos científicos que reforzaron la certeza de que se trata del cuerpo del santo.
La exposición ha sido posible gracias a la aprobación del papa León XIV a través de la Secretaría de Estado del Vaticano. En este aniversario ya se han registrado casi 400.000 reservas para acceder a la basílica, con hasta 20.000 personas los fines de semana. Además, el Parlamento italiano ha reincorporado al calendario laboral la festividad del 4 de octubre, patrón de Italia, medio siglo después de su supresión.
