El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Michael Waltz, ha advertido de que podrían repetirse conflictos en enclaves estratégicos del comercio internacional como el estrecho de Gibraltar. Sus declaraciones se enmarcan en la defensa de la iniciativa promovida por el presidente Donald Trump para garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores del comercio energético mundial.
"Lamentablemente, habrá conflictos en el futuro y, ya sea en el estrecho de Malaca, el de Gibraltar o el de Ormuz, el mundo no puede permitir que se siente el precedente de que una de las partes pueda intentar castigar a las economías mundiales", señaló el diplomático a través de redes sociales, subrayando la relevancia de preservar la libre circulación en rutas marítimas clave.
Waltz presentó el plan estadounidense como una iniciativa de carácter "humanitario", destinada a facilitar la salida de buques atrapados en el golfo Pérsico tras el cierre del paso marítimo. La situación ha generado preocupación por su impacto en el flujo del comercio internacional, especialmente en el ámbito energético.
Contra Irán
En su mensaje, el embajador criticó con dureza la actuación de Irán. "El hecho de que Irán coloque minas marinas de forma indiscriminada en aguas internacionales e intente 'cobrar peajes' a la navegación mercante civil es ilegal e inaceptable", afirmó, al tiempo que restó importancia a las diferencias sobre el programa nuclear iraní.
Asimismo, destacó la implicación de aliados regionales en la respuesta a la crisis. "Estados Unidos y nuestros socios del golfo liderarán la defensa de la libertad de navegación mundial", proclamó. El plan contempla un amplio despliegue militar estadounidense, con miles de efectivos, buques de guerra y aeronaves, con el objetivo de garantizar el tránsito seguro en el estrecho de Ormuz ante el aumento de la tensión en la zona.