El SAS tendrá que indemnizar a una joven a la que no le detectó una espina de pescado que le perforó el esófago

El Defensor del Paciente considera que la cuantía de indemnización por la falta de diligencia en la asistencia sanitaria es "insuficiente" para el daño causado

Espina de pescado, en una imagen de archivo.
Espina de pescado, en una imagen de archivo.

Una joven paciente malagueña será indemnizada por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) por no detectarle una espina de pescado clavada en la garganta que le perforó el esófago, lo que obligó a que la tuvieran que operar.

Los hechos sucedieron en junio de 2017. La paciente interpuso una reclamación a través de la Asociación El Defensor del Paciente, cuyo abogado Francisco Damián Vázquez se ha encargado de la defensa de sus intereses, que ha sido estimada, indemnizándola en la cantidad de 900 euros que consideran "insuficiente" para el daño causado.

Según han informado desde la asociación, la mujer acudió a urgencias de un hospital de Málaga por haberse clavado una espina en la garganta. Tras una exploración con nasolaringoscopia el facultativo no halló "signos irritativos ni evidencia de cuerpo extraño".

Le comentó que "no se preocupara ya que no detectaba la espina, dándole de alta", han indicado desde el colectivo en un comunicado, apuntando que un par de horas más tarde sintió como la espina se le clavó más, provocándole un intenso dolor; por lo que se dirigió de nuevo a urgencias, esta vez de otro hospital de la capital.

Al llegar fue atendida por una doctora, que le prescribió hacerse una radiografía tras una nasolaringoscopia que no arrojó resultado alguno, destacándose que dicha exploración "sólo alcanzó hasta las cuerdas vocales, y que en ningún momento se llegó al esófago", que era la parte donde la paciente le manifestó que le dolía.

Así, para la asociación "de nuevo nos encontramos con otra deficiente asistencia sanitaria", apuntando que se le realizó radiografía de la zona afectada pero, "se dio de alta a la paciente sin observar el resultado de la prueba y sin investigar debidamente donde se encontraba la espina".

Días más tarde, empezó a subirle la fiebre y aumentó el dolor de garganta que venía sufriendo; por lo que se vio obligada a acudir de nuevo a los servicios de urgencias, donde le dijeron que la fiebre era normal y que no había signos de infección, derivándosele al alta, todo ello sin la realización de prueba alguna. Más tarde, la paciente "ya no era capaz de ingerir medicinas ni de mover el cuello, por lo que acudió por tercera vez a urgencias y esta vez decidieron hacerle una analítica y unas radiografías, dejándola ingresada".

Tras hacerle un TAC, se constató la presencia de una espina atravesada horizontalmente en el esófago "contraviniendo este diagnóstico todos los anteriormente recibidos en las visitas a los servicios de urgencias", por lo que fue intervenida quirúrgicamente para su extracción y posteriormente estuvo ingresada durante diez días.

Respondiendo a la reclamación de la Asociación El Defensor del Paciente, se recibió un informe del responsable del Servicio de Urgencias del segundo hospital que indicaba que se había revisado los datos y visto la radiografía, considerando que dicha prueba "no fue evaluada de forma correcta, dándose de alta a la enferma sin la correcta valoración de dicha radiografía.

Según el colectivo, "la administración sanitaria está reconociendo el mal funcionamiento de la misma, y es acogido por el dictamen del SAS", apuntando que con esto y revisando la documental "se aprecia la mala praxis en la asistencia médica recibida por la paciente". El letrado alegó en su reclamación "estos errores médicos y el anormal funcionamiento de la administración sanitaria reiterado".

El abogado apuntó que existía "relación de causalidad entre el daño físico, moral y psicológico causado a la reclamante, con una deficiente asistencia médica en la atención en los servicios de urgencias", de forma que se habían "obviado los protocolos médicos referentes al diagnóstico de lesiones del esófago, y por lo que el Servicio Andaluz de Salud resulta responsable".

Desde El Defensor del Paciente han indicado que "la falta de diligencia médica a la hora de interpretar una simple radiografía en la primera visita a urgencias y la posterior desidia de los facultativos que han atendido a la paciente han ocasionado que ésta haya padecido un dolor injustificable así como una intervención quirúrgica por la perforación de esófago que podía haberse evitado".

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