Profesores de francés en la escuela pública de Andalucía, en pie de guerra: "Hemos perdido 100.000 estudiantes"

Desde la asociación Gadialir alertan de las consecuencias que sufren los docentes de esta especialidad que, al convertirse en optativa, hay cursos en los que no llega al mínimo de alumnos matriculados

Profesores de francés de la asociación Gadialir.
Profesores de francés de la asociación Gadialir.
09 de febrero de 2026 a las 16:57h

Los profesores de francés siguen luchando por mantener esta asignatura en la escuela pública. Desde el año 2021, por la implantación de la Lomloe, este idioma no es obligatorio. Es una optativa más para el alumnado de la ESO y de Bachillerato, ya que, en muchas ocasiones, al no ser elegida, se ocasionan graves consecuencias para quienes la imparten.

“Actualmente, la gran mayoría de los profesores de francés dan de todo menos francés. Dan a lo mejor cuatro horas de francés, luego cinco horas de lengua, cuatro de música y cuatro de atención educativa. Les están rellenando el horario, pero realmente no están ejerciendo su especialidad”. Son las palabras de Antonio Gallego, docente de esta asignatura desde hace 23 años.

Este malagueño jefe de estudios en el IES Sierra Luna de Los Barrios explica a lavozdelsur.es cómo ha afectado el cambio de gobierno a este colectivo que hace malabares para no desaparecer. Como presidente de la Galiadir, asociación de docentes de francés con 35 años de historia y más de 20 delegaciones en España, conoce de cerca una realidad que intentan cambiar.

“Antes, los alumnos decidían entre dos o tres materias. Ahora tiene un abanico enorme. En 4º de ESO, por ejemplo, estamos hablando de que eligen entre 14 optativas. Ahí se diluye la posibilidad de que el alumnado pueda escoger francés”, explica.

Antonio considera que “pisan a otras materias, por ejemplo, el flamenco se puede dar en Música o computación y robótica, en el ámbito de la Informática”. Por tanto, “no nos parece justa la competencia a nivel curricular”.

El anterior gobierno, con el PSOE, pretendía asignar dos horas semanales a esta lengua desde 3º de Primaria. En cambio, el actual, ha reducido la materia a 45 minutos en 5º y 6º de Primaria.

"En dos años, hemos perdido unos 100.000 estudiantes en francés"

El profesor añade que la situación de esta asignatura perjudica directamente a los docentes que tienen esta especialidad. Muchos se ven obligados a desplazarse kilómetros y kilómetros para hacer una sustitución al ver amortizada su plaza. Y otros, desisten tras un tiempo en desempleo y buscan otras alternativas.

Antonio no tiene este problema al impartir clases en el IES Sierra Luna, un “oasis dentro del sistema educativo andaluz” al ser un centro plurilingüe desde hace tres años. En Andalucía, el curso pasado se registraron un total de 1.264 centros docentes públicos que impartían enseñanzas bilingües. Por tanto, la segunda lengua extranjera es el francés. “En mi instituto hay tres profesores ahora mismo y los tres tienen la carga horaria del francés, pero es todo lo contrario en el resto de centros”, comenta.

“El cambio en Andalucía en concreto nos ha sorprendido para mal. Si miramos a otras comunidades, vemos que somos una de las que más alumnado ha perdido. En dos años hemos perdido unos 100.000 estudiantes en francés. Nos parece una barbaridad”, expone el docente.

"Es triste que haya compañeros que se planteen cambiar de profesión"

En muchas ocasiones, los profesores se han encontrado sin estudiantes matriculados en su asignatura. Solo sale adelante si hay más de 15, en caso contrario, ese curso no se imparte. Algo que afecta, tanto a los alumnos que sí quieren cursarla, aunque sean pocos, como a los docentes que se ven sin las horas suficientes para completar su horario.

En 2025, la asociación Gadialir llevó al Congreso de los Diputados la propuesta de convertir el francés en asignatura obligatoria en Secundaria. “En Andalucía no quieren obligar a oponer una segunda lengua extranjera, sobre todo porque puede dificultar el aprendizaje o las competencias lingüísticas del propio idioma. Y nosotros en eso no estamos de acuerdo”, explica Antonio, que menciona a Galicia como una comunidad ejemplar al ofrecer en 1º y 2º de la ESO cuatro idiomas obligatorios, entre ellos, el francés.

El testimonio de Nathalie

"Es un poco triste que haya gente que se plantee cambiar de profesión por este motivo. La verdad es que da mucha pena", lamenta Antonio, que coincidió en su etapa profesional con Nathalie Lirio. Esta profesora de francés está actualmente en paro. Vive con una sensación constante de inestabilidad que, casi dos décadas después de su primer contrato, sigue sin resolverse.

Nacida en Bélgica en el seno de una familia campogibraltareña y belga por parte materna, Nathalie creció entre dos países y dos realidades. Fue la primera universitaria de su familia, tanto por línea materna como paterna, un motivo de orgullo colectivo que marcó su camino.

Comenzó su formación en Bélgica, pero siendo muy joven decidió trasladarse a España, atraída por Andalucía. Tras cursar ciclos formativos en el Campo de Gibraltar y dar clases particulares, se mudó a Granada para estudiar Filología Francesa. Terminó la carrera en cuatro años, con un expediente brillante y numerosas matrículas de honor. Su objetivo era claro: lograr estabilidad laboral en la enseñanza.

"Me iré a otras empresas que me valoren"

En 2008 se presentó por primera vez a las oposiciones. Lo hizo casi sin tiempo para prepararlas, compaginando su primera sustitución en un instituto de Pinos Puente con los cursos de doctorado, gracias a una beca vinculada a la implantación del Plan Bolonia. Aun así, aprobó con nota: un 8,6 de media, aunque sin plaza por falta de méritos y tiempo de servicio. “Entré por un proceso transparente”, recuerda, defendiendo que cumplía con todos los requisitos exigidos.

Dos años después, en 2010, volvió a aprobar, esta vez en un tribunal de Granada que califica de “durísimo”. Un cambio terminológico derivado de una nueva ley educativa le costó un suspenso en el oral, pese a obtener un seis y medio en el conjunto del proceso. De nuevo, sin plaza.

Desde entonces, su vida ha sido una sucesión de contratos temporales, cambios de sistema, maternidad y nuevas emigraciones. Ante la falta de trabajo, tuvo que regresar a Bélgica y, más tarde, volver al Campo de Gibraltar, donde se vio obligada a vender su vivienda en Granada y empezar “casi de cero” con 46 años.

Hoy, Nathalie se encuentra agotada, de baja y con la incertidumbre del paro en el horizonte. Denuncia la reducción de plazas de francés, la supresión de horas lectivas y el desplazamiento de docentes, incluso funcionarios de carrera, lejos de sus hogares. En su último centro, la asignatura de francés ha pasado de contar con varios profesores a apenas una jornada y media. Ella misma llegó a impartir materias para las que no estaba formada, como Atención Socioemocional, mientras veía cómo su especialidad perdía peso.

“Me sentía fatal, porque no era lo mío y no preparaba bien al alumnado”, confiesa. "A mí me da mucha pena, me gusta enseñar francés y no puedo. Me iré a otras empresas que me valoren", añade.

Reclamaciones

La Federación Española de Asociaciones de Profesores de Francés (Feapf), a la que pertenece Gadialir, ha solicitado la ratificación del Tratado Bilateral Franco-Español, que establece el compromiso de fortalecer el espacio europeo de educación mediante la promoción de la enseñanza del Francés y el Español en ambos países (artículo 18, punto 1).

La Feapf considera que este marco internacional debería traducirse en medidas concretas y efectivas dentro del sistema educativo español. Entre sus principales demandas figura la modificación de la Lomloe para que la segunda lengua extranjera deje de ser optativa y pase a ser obligatoria tanto en Educación Primaria como en educación secundaria. Asimismo, reclama el cumplimiento estricto de la propia Lomloe, incorporando la segunda lengua extranjera dentro del bloque de materias obligatorias, tal y como prevé la ley.

Otra de las reivindicaciones clave es que la segunda lengua extranjera tenga un valor de 0,2 puntos en el acceso a todos los grados universitarios, en línea con la recomendación normativa vigente, una medida que, según la federación, contribuiría a prestigiar estas enseñanzas y a incentivar su elección por parte del alumnado.

La Feapf también exige la reversión de la pérdida de competencias docentes, denunciando que el profesorado de segunda lengua extranjera está siendo relegado a impartir materias afines únicamente para completar su horario lectivo, una práctica que consideran perjudicial tanto para los docentes como para la calidad educativa. En este sentido, subrayan la necesidad de fomentar y desarrollar la formación del profesorado de Educación Primaria y Secundaria, garantizando que los maestros y profesores de lenguas extranjeras cuenten con la preparación adecuada y específica para impartir sus materias.

Por último, la federación solicita a las comunidades autónomas una reducción de la oferta de materias optativas, con el objetivo de evitar la duplicidad de contenidos en el currículo y proteger el espacio académico de las lenguas extranjeras. Un conjunto de demandas que conecta directamente con testimonios como el de Nathalie Lirio y que pone el foco en un debate cada vez más urgente sobre el futuro del francés y de la segunda lengua extranjera en la educación pública.

 

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Patricia Merello

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