CCOO de Andalucía ha advertido sobre el rápido avance de la privatización de los comedores escolares en la educación pública de la región y ha subrayado la necesidad de mantener y reforzar un modelo de gestión pública directa. Según el sindicato, este sistema garantiza una alimentación saludable y de calidad, al tiempo que cumple un papel pedagógico y social en los centros educativos.
Actualmente, casi el 80% de los comedores escolares andaluces, un total de 2.910, están gestionados por empresas de catering, frente a solo el 20% (473) que mantienen gestión directa. Desde el curso 2021/2022, el número de comedores externalizados se ha más que duplicado, mientras que los gestionados públicamente apenas han experimentado un incremento.
Para CCOO, “estos datos evidencian una apuesta clara por la gestión indirecta, con fondos públicos que terminan en macroempresas privadas mientras se debilitan los comedores gestionados directamente por los centros educativos”. Ante esta situación, el sindicato ha lanzado la campaña “En mi cole como en casa… ¿y en el tuyo?”, destinada a visibilizar las diferencias entre ambos modelos y concienciar a la comunidad educativa sobre sus consecuencias.
Marina Vega, secretaria general de la federación de Enseñanza de CCOO de Andalucía, ha enumerado cinco aspectos que, a su juicio, justifican la gestión pública directa: platos recién elaborados con cocina tradicional y equilibrada; productos frescos y de cercanía que apoyen la economía local; función pedagógica que fomente hábitos saludables; creación de empleo público con condiciones laborales dignas; y garantía social, asegurando al menos una comida caliente diaria para el alumnado más vulnerable.
Sin recursos, según CCOO
El sindicato ha denunciado que la Consejería de Educación “no está dotando de recursos suficientes a las cocinas escolares públicas, pese al aumento de la demanda y del número de alumnado, lo que favorece la entrada de empresas privadas que licitan a la baja”. Vega añadió que “la inversión en comedores escolares ha ido directamente a manos de macroempresas privadas mientras se asfixia de forma sistemática, sin recursos ni inversión, a los comedores de calidad gestionados directamente en los centros”.
CCOO ha exigido al Gobierno andaluz que revierta esta política, apueste por la gestión pública directa y asuma progresivamente el servicio con personal propio, priorizando la salud y el bienestar del alumnado por encima de la rentabilidad económica. Asimismo, ha hecho un llamamiento a familias, profesorado y personal de administración y servicios a “aunar esfuerzos en defensa de un modelo público de calidad”. “Con la comida no se juega, y con nuestras trabajadoras y trabajadores tampoco”, concluyó Vega.
