Aulas a diez grados y alumnos indignados en Andalucía: "Señor Imbroda, ¿qué temperatura hace en su despacho?"

La plataforma de Ampa Escuelas de Calor convoca una concentración para "denunciar la falta de previsión a nivel andaluz" y pedir soluciones a Educación

Clases con gorros y chaquetones en el IES Cornelio Balbo de Cádiz.

Sin quitarse el chaquetón, con bufandas, guantes... y hasta mantas. Los alumnos andaluces acuden a clase estos primeros días del segundo cuatrimestre con todo tipo de abrigo para combatir el frío. "Hace un frío tremendo", asegura un profesor de instituto de Cádiz, que considera que es una "barbaridad" que se esté impartiendo clase en estas condiciones. En su clase, con unos doce grados de temperatura, ya que hay que mantener las puertas y ventanas abiertas como medida anticovid. 

El decreto de Prevención de Riesgos Laborales recoge que no debe impartirse clase por debajo de los 17 grados —una norma común a los lugares de trabajo—, algo que se incumple en las aulas andaluzas durante el inicio del segundo trimestre. Por eso, la Junta de Personal Docente no universitario de la provincia de Cádiz ha pedido a la Junta de Andalucía el retraso del inicio de las clases presenciales hasta finales de enero, cuando la ola de frío haya remitido, y para evitar posibles contagios tras las reuniones de las fiestas navideñas.

Hay sindicatos como CNT que ya han interpuesto denuncias ante la Inspección de Trabajo por el incumplimiento del decreto de Prevención de Riesgos Laborales. "Hay aulas con diez grados", insiste el profesor consultado por lavozdelsur.es. "Faltan muchos alumnos porque hace muchísimo frío. Además, la cifra de 17 grados no es casual, está demostrado que por debajo de esa temperatura es más difícil concentrarse", asegura, por lo que todo eso afecta al rendimiento académico. "Señor Imbroda, ¿qué temperatura hace en su despacho?", se preguntan alumnos del instituto gaditano Cornelio Balbo, en la imagen que acompaña a esta información.

"Este regreso coincide con una ola de frío excepcional que va a alcanzar temperaturas bajo cero en algunas zonas de la Sierra e interior de la provincia, con heladas generalizadas. Ello impedirá airear y ventilar las aulas como hasta ahora hemos estado realizando siguiendo los protocolos, única medida demostrada realmente eficaz para evitar los contagios como hasta ahora nos han insistido desde las autoridades sanitarias", expresaba días atrás la Junta de Personal Docente no universitario de la provincia de Cádiz.

¿Qué pasa con la Ley de bioclimatización? El Parlamento de Andalucía aprobó por unanimidad, a mediados de 2020, la Ley para la mejora de las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos andaluces mediante técnicas bioclimáticas y uso de energías renovables, a propuesta de Adelante Andalucía y apoyada por el resto de grupos políticos.

La Ley, en su redacción, recoge que busca "la mejora de las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos públicos andaluces, mediante el desarrollo de determinadas actuaciones que contengan la aplicación de técnicas bioclimáticas y de energías renovables, en coherencia con los objetivos de calidad en la enseñanza, reglamentación laboral y adecuación a los criterios de sostenibilidad ambiental establecidos por la legislación andaluza, estatal y europea". Algo que, según parece, aún no se lleva a la práctica

Escuelas de Calor protestará ante Educación

La plataforma de Ampa Escuelas de Calor ya ha convocado una concentración para este mismo miércoles, 13 de enero, a las puertas de la Consejería de Educación y Deporte, en Sevilla —a partir de las 10:00 horas—. "Nos manifestamos colegios, AMPA y familias para denunciar la falta de previsión a nivel andaluz", han indicado. Esta plataforma fue muy crítica con las palabras del consejero de Educación, Javier Imbroda, quien animó a los centros escolares a ventilar "diez minutos durante los cambios de clases" donde haga mucho frío y, a los alumnos, a acudir "un poco más abrigados".

Escuelas de Calor pide al consejero que "haga públicos los estudios técnicos e informes científicos de expertos que suponemos habrá realizado la Consejería que ocupa, para hacer aseveraciones tan rotundas como que ventilar diez minutos en los cambios de clase son suficientes para mantener confort térmico y seguridad sanitaria". "Si Javier Imbroda —continúa— ha querido dar la imagen de solvencia ante los medios de comunicación y la comunidad educativa, nuevamente ha logrado justo lo contrario; ya que no ha hecho referencia a estudio ni autoridad científico-técnica alguna, nos tememos que habla desde la ignorancia más absoluta".

"Cuantas más personas haya, más posibilidad de aerosoles y de contagio, de ahí la importancia de ventilar o tomar medidas alternativas de ventilación forzada y filtrado de aire y de bajar la ratio en las aulas", sostiene Escuelas de Calor, que agrega que "seguir las temerarias recomendaciones del consejero nos expondría a una situación de riesgo continuada". La plataforma, tras realizar varios estudios en distintos centros, concluye que "queda evidenciado que tener las ventanas y puertas abiertas permanentemente es imprescindible para mantener niveles de CO2 saludables".

Codapa pide medidas para "ejorar el confort en las aulas"

La Confederación Andaluza de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado por la Educación Pública (Codapa) pide a la Junta que "active las medidas necesarias para mejorar el confort en las aulas de una manera compatible con las medidas de seguridad, los protocolos efectivos frente al coronavirus y la eficiencia energética de un modelo de bioclimatización sostenible", toda vez que lamenta que "no se haya aprovechado" las vacaciones navideñas para "hacer las inversiones demandadas".

"Consideramos que la diversidad de Andalucía hace inviable que Educación plantee medidas generales porque no se adaptarán a las necesidades concretas de cada centro educativo", agregan desde Codapa, que solicita a la Junta que "active las medidas necesarias para mejorar el confort en las aulas de una manera compatible con las medidas de seguridad, los protocolos efectivos frente al coronavirus y la eficiencia energética de un modelo de bioclimatización sostenible".

"Apostamos una vez más por el diálogo como el mejor camino para alcanzar la solución individualizada de cada centro, exigimos las inversiones necesarias para ofrecer confort térmico en las aulas y defendemos un modelo de clases presencial, porque es el único que garantiza la equidad en el acceso a la educación", manifiesta la confederación, que exige "alternativas y planes que garanticen que el alumnado no pierda horas lectivas ni lecciones".

Asociaciones de Primaria piden medidas al Gobierno andaluz 

La Asociación andaluza de directores de centros públicos de Educación Infantil, Primaria y Residencias Escolares (Asadipre) también se suma a las petición a Educación, a la que solicita que dote a los centros de "material técnico para que se puede tener una ventilación adecuada cuando no se puedan abrir las ventanas por las temperaturas bajas", ya que "debería ser la propia Administración la que liderase estos recursos".

"La gente habla de los filtros HEPA, de máquinas que detectan cuál es el nivel de concentración de aerosoles en la clase, todo ese tipo de cuestiones que quizás la administración tiene que poner encima de la mesa para los centros, sobre todo en zonas donde las condiciones climatológicas sean más desfavorables", insiste Enrique Jabares, presidente de la asociación, quien critica que "todo se está dejando a la gestión de los equipos directivos, de las comunidades educativas a través de las AMPA, que han podido comprar material, pero este tiene un mantenimiento que hay que llevar a cabo por personas expertas, y se está dejando un poco todo a la libre voluntad de cada centro y creemos que debería ser la propia administración la que liderase los recursos que se hacen llegar a los mismos".

La Asociación de Directoras y Directores de Instituto de Andalucía (Adian), señalado, en declaraciones a Europa Press, que "es una situación compleja", ya que "tenemos que procurar que haya un cierto nivel de calidez y por otra parte está la obligación de ventilar", para añadir que "hay que llevar ropa de abrigo" y que hay centros, como el suyo, en los que "no se deja usar mantas porque es un foco de contagios". "Procuramos que en los centros haya la mayor confortabilidad, pero también hay que pensar que hay muchos edificios antiguos que no tienen las condiciones de aislamiento que hay hoy en día", remata.