El índice de referencia más utilizado en las hipotecas variables, el Euríbor, ha escalado hasta el 2,367%, su nivel diario más alto desde marzo de 2025, en un contexto marcado por la guerra en Irán, el encarecimiento del petróleo y el temor a que el Banco Central Europeo termine moviendo ficha con los tipos de interés. Así, se ha comido ya la bajada que había encadenado, reduciendo el precio a final de mes de muchas hipotecas, pues estuvo alrededor del 2%. La subida ha sido rápida. El indicador ha pasado del 2,222% del 27 de febrero, último día de cotización antes del conflicto, al 2,367% registrado este lunes. Son seis sesiones consecutivas al alza que han cambiado por completo el escenario que muchos analistas daban por hecho para este 2026.
Detrás de este repunte aparece un factor claro: la tensión en los mercados energéticos. Con el barril de petróleo por encima de los 100 dólares y el gas natural también en ascenso, reaparece el miedo a un nuevo episodio inflacionista. Y con él, una duda que parecía aparcada: si el BCE acabará subiendo de nuevo el precio del dinero.
Qué puede pasar con las hipotecas
Pese al repunte diario, el impacto real sobre las cuotas dependerá de la media mensual, que de momento se sitúa en el 2,296%. Esa cifra supone una ligera subida respecto al mes anterior, aunque todavía queda por debajo de marzo de 2025, cuando estaba en el 2,398%. Con esa media provisional, una hipoteca de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial del 1% y revisión semestral, pasaría de 849,81 euros a 859,62 euros al mes. Si la revisión fuera anual, bajaría de 867,75 euros a 859,62 euros.
La próxima cita clave será el 19 de marzo, cuando el BCE celebre su reunión. De ahí puede salir la pista que marque el rumbo del Euríbor en las próximas semanas. Porque ahora mismo, más que la cifra de hoy, lo que inquieta es lo que pueda venir después.
