El Producto Interior Bruto (PIB) de Andalucía aumentó un 3,2% en el año 2025, superando en cuatro décimas la media nacional y duplicando prácticamente el ritmo de crecimiento de la Eurozona y de la Unión Europea, que se situaron en el 1,5% y el 1,6%, respectivamente. Así lo ha desgranado la Junta, que en un documento da detalles de los sectores más crecientes. Uno de los motores más destacados ha sido el sector industrial, que creció un 9,6%, multiplicando por cuatro el avance registrado en el conjunto del país. También las actividades profesionales, científicas y técnicas mostraron un notable dinamismo, con un incremento del 5,9%, por encima de la media española.
Pero si hay un factor que marca la diferencia es la inversión, que creció un 6,4%, el doble que la economía en su conjunto. Este impulso ha elevado su peso hasta el 19,2% del PIB, el nivel más alto en quince años. A ello se suma la llegada de capital extranjero. Andalucía captó 1.090,8 millones de euros en inversión productiva en los nueve primeros meses del año, lo que supone un crecimiento del 76,8% interanual en un contexto en el que España registraba caídas. Además, la comunidad se consolidó como uno de los principales destinos empresariales, con un saldo positivo de 78 nuevas sedes sociales.
El mercado laboral también refleja esta evolución. La ocupación creció un 3%, por encima del conjunto nacional, alcanzando un máximo histórico y sumando más de 103.400 empleos de media anual. El crecimiento fue especialmente intenso en mujeres, jóvenes y trabajadores con contrato indefinido. Esta mejora ha permitido reducir el paro hasta el 14,7%, la tasa más baja en dieciocho años, recortando además la distancia con la media española. Destaca especialmente la caída del desempleo juvenil y en la industria, donde se alcanzan mínimos históricos.
El tejido empresarial vive igualmente un momento de expansión. Andalucía cerró el año con 270.842 empresas inscritas en la Seguridad Social, un récord histórico, concentrando el 42% del crecimiento empresarial de todo el país. Especial relevancia tiene el aumento del 6,4% en grandes empresas, clave para reforzar la estructura económica.
El impulso económico también se refleja en el exterior. Las exportaciones alcanzaron los 40.433 millones de euros, la segunda cifra más alta de la serie histórica, situando a Andalucía como la tercera comunidad más exportadora. Además, la región logró un superávit comercial de 572,2 millones, frente al déficit nacional.
Todo ello en un contexto de inflación moderada, que cerró el año en el 2,8%, por debajo de la media española. Este escenario, unido a un incremento del 4% en la remuneración por asalariado, ha favorecido la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores.



