La Junta de Andalucía ha incrementado en diez millones de euros el presupuesto del programa Garantía Vivienda Andalucía, la línea de avales hipotecarios con la que el gobierno andaluz busca facilitar la compra de una primera vivienda a personas de hasta 40 años. Con esta ampliación, la partida total del programa asciende ya a 55 millones de euros.
Según recoge la resolución publicada este lunes en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, en la comisión de seguimiento del programa celebrada entre los días 3 y 4 de marzo de 2026, “se les ha anunciado a las entidades financieras -que participan en esta iniciativa- la previsión de aumento de dotación de esta línea de ayuda en 10.000.000 euros”.
El texto añade además que “se les ha propuesto llevar a cabo su distribución de forma proporcional al nivel de ejecución de cada una de ellas”, tal y como se detalla en el BOJA. Tras esta subida de diez millones, el reparto previsto de esa cantidad adicional queda fijado de la siguiente manera: Caja Rural de Granada, 1,199 millones; Cajasur, 420.248 euros; CaixaBank, 1,960 millones; Unicaja Banco, 1,769; Ibercaja, 63.114 euros; Caja Rural del Sur, 1,896; y Cajamar, 1,691 millones.
Requisitos
El funcionamiento de este programa pasa por avalar el 100% del coste de la vivienda, ya que la Junta aporta el 20% que complementa el 80% del préstamo hipotecario que, por regla general, ofrecen las entidades bancarias. El procedimiento, además, establece que una vez los interesados cuentan con el préstamo preconcedido, la Administración andaluza resuelve la concesión del aval y, posteriormente, queda concedido el préstamo. Son las entidades colaboradoras las que acreditan que los solicitantes cumplen todos los requisitos exigidos.
Entre esas condiciones figura estar empadronado en un municipio de Andalucía, tener hasta 40 años cumplidos y destinar la vivienda a domicilio habitual durante al menos los dos años siguientes a la fecha de adquisición. También se especifica que solo se prestan garantías hipotecarias para compradores de primera vivienda, con independencia de su tipología, ya sea libre o protegida, así como nueva o usada.
A ello se suma otro límite relevante: el aval hipotecario de la Junta se aplica a viviendas con un precio de referencia máximo de 295.240 euros con carácter general, aunque ese tope se incrementará en un 20% para inmuebles con calificación energética A o B. Por último, también se exige estar al corriente en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y de la Seguridad Social. El Ejecutivo andaluz había dotado inicialmente este aval hipotecario con 45 millones de euros, cantidad que ahora se eleva hasta los 55 millones.
