¿Cómo afecta el tren de borrascas a la campaña del aceite? Todo apunta a una nueva subida de precios

El acceso a muchos terrenos continúa siendo inviable debido a las inundaciones, y en las áreas donde sí es posible trabajar, las cuadrillas se ven obligadas a desenterrar las aceitunas del suelo manualmente

Lineal de un supermercado con garrafas de aceite de oliva.
Lineal de un supermercado con garrafas de aceite de oliva. CANDELA NÚÑEZ
19 de febrero de 2026 a las 09:37h

Los olivareros han retomado esta semana las labores en el campo tras más de un mes de paralización causada por el temporal, y se han encontrado con explotaciones anegadas y aceitunas enterradas en el barro. Este escenario confirma una reducción significativa de la producción y una merma en la calidad del aceite de oliva. En numerosas fincas, la cosecha prevista se verá recortada de forma notable debido a los daños provocados por las lluvias persistentes.

En una finca de unas 200 hectáreas situada entre Úbeda y Sabiote, en la provincia de Jaén, los propietarios estimaban recoger alrededor de 700.000 kilos de aceituna, pero ahora prevén una merma cercana al 40%. La imposibilidad de acceder a determinadas zonas y el deterioro del fruto han alterado por completo las previsiones iniciales de la campaña.

En Jaén, considerada líder mundial en producción oleícola, jornaleros y maquinaria han vuelto progresivamente a los olivares. Según Cooperativas Agro-alimentarias, todavía queda por recoger cerca del 40% de la cosecha en la provincia, mientras que la campaña ya se da por concluida en territorios como Cataluña, Castilla-La Mancha o Extremadura.

El acceso a muchos terrenos continúa siendo inviable debido a las inundaciones, y en las áreas donde sí es posible trabajar, las cuadrillas se ven obligadas a desenterrar las aceitunas del suelo manualmente. En algunas explotaciones trabajan cerca de una veintena de personas intentando salvar el fruto que aún puede aprovecharse.

Un muestreo realizado en la provincia apunta a que podrían perderse unas 75.000 toneladas de aceite de oliva. De las 475.000 toneladas previstas inicialmente por la Junta de Andalucía, la producción final apenas alcanzaría las 400.000. A esta reducción se suman los sobrecostes derivados de una campaña que se prolonga más de lo habitual.

Las ayudas del Gobierno

El fruto caído al suelo tendrá también consecuencias en la calidad del aceite, ya que gran parte de lo que resta por producir será de categoría lampante. La menor producción podría empujar al alza los precios en origen, situando el umbral de rentabilidad del aceite procedente del olivar tradicional en torno a los cinco euros por kilo.

Las organizaciones agrarias han valorado positivamente el paquete de ayudas aprobado por el Gobierno central y la Junta de Andalucía, aunque reclaman que se priorice a las explotaciones más afectadas. El Ejecutivo central prevé movilizar más de 2.100 millones de euros en ayudas directas, fondos para caminos rurales y medidas fiscales y laborales, mientras que la Junta activará cerca de 1.000 millones, incluidos 700 millones para más de 33.000 explotaciones y 300 millones destinados a infraestructuras y recuperación de caminos.

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Emilio Cabrera.

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