La Agencia Tributaria ha dado un paso más en su estrategia de control fiscal al incorporar sistemas de inteligencia artificial (IA) capaces de detectar posibles errores —o incluso intentos de manipulación— mientras los ciudadanos rellenan su declaración de la Renta.
Según explicó el director del Departamento de Informática Tributaria de la Agencia Tributaria, José Borja Tomé, estas herramientas ya están integradas en el sistema Renta Web, el portal que utilizan cada año millones de contribuyentes para presentar su declaración.
Durante su intervención en la mesa redonda sobre el uso de la IA por parte de Hacienda, celebrada en la XIX Jornada Nacional de Estudio de la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf), Tomé detalló que estos programas analizan los cambios que realiza el contribuyente en determinadas casillas del formulario.
El sistema es capaz de predecir en qué situaciones podría producirse un error, incluso uno que parezca “más o menos intencionado”. Cuando esto ocurre, la plataforma lanza un aviso automático para que el ciudadano revise la modificación antes de continuar con el proceso.
“En nuestra Renta web, cuando se cambian las casillas salta un aviso que dice al ciudadano: ¿estás seguro de lo que vas a hacer? Sobre todo cuando parece que se comete un error intencionado”, explicó Tomé.
El responsable de Informática Tributaria defendió que este sistema permite advertir a los contribuyentes en el momento en que introducen los datos, en lugar de hacerlo meses después, cuando la declaración ya está presentada y Hacienda envía una propuesta de liquidación. “No tenemos todos los datos perfectos”, reconoció.
Un humano detrás de cada proceso
Pero el uso de la IA en Hacienda no se limita a detectar posibles fallos durante la elaboración de la declaración. También se utiliza durante la campaña para analizar qué personas podrían estar obligadas a presentarla y, sin embargo, todavía no lo han hecho.
“Si vemos que hay gente que es probable que tenga que presentar la declaración y no lo hace, quizás no sea consciente, le mandamos un aviso”, señaló Tomé.
A pesar de este uso creciente de la tecnología, el responsable del área informática subrayó que la Administración no toma decisiones automáticas basadas únicamente en algoritmos. Siempre hay un responsable humano detrás de cada proceso.
Una herramienta clave
El empleo de estas herramientas no es algo novedoso en este ámbito. Aunque el fisco reconoció públicamente en 2023 el uso de inteligencia artificial, distintos contratos públicos apuntan a que ya en 2015 se adquirieron servicios para desarrollar programas capaces de detectar y analizar patrones de comportamiento de los contribuyentes.
Entre las aplicaciones previstas figuraban sistemas para decidir sobre el alta de empresarios en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI), gestionar devoluciones de IVA a no residentes o reforzar la detección del fraude fiscal.
Además, estas herramientas permiten analizar información procedente tanto de fuentes públicas como privadas, incluyendo redes sociales u otras páginas web, con el objetivo de localizar activos ocultos o analizar relaciones familiares relevantes para las investigaciones fiscales.
Según información publicada por El Mundo, la Agencia Tributaria ha puesto en marcha cuatro servidores equipados con ocho tarjetas de Nvidia, una infraestructura tecnológica que ha supuesto una inversión de 1,2 millones de euros y que refuerza el uso de sistemas avanzados de análisis de datos en el control fiscal.
